Por Hugo Lara Chávez
La clave de la historia de Viento en contra consiste en observar a un personaje ordinario puesto de súbito en una situación de paranoia y angustia. La protagonista es Bárbara Mori, quien cada vez se siente más cómoda dentro del cine, en esta ocasión también con el crédito de productora, en el primer proyecto que impulsa la compañía que formó al lado de José María Torre, Celeste Films, con el respaldo de Warner México.
Viento en contra es dirigida por Walter Dohener, un filme que recuerda a ciertas cintas de acción hollywoodense, como La habitación del pánico (The Panic Room, 2002) o Plan de vuelo (Flightplan, 2005), ambas protagonizadas por Jodie Foster. Viento en contra narra la vertiginosa jornada de Luisa, madre soltera y exitosa ejecutiva de una importante empresa financiera (Mori), cuya vida cambia radicalmente cuando es acusada de un asesinato que no cometió. Con la idea de demostrar su inocencia, escapa de la justicia con la ayuda de su novio (Héctor Arredondo) y emprende la fuga al lado de su pequeño hijo Fer (Sergio Mayer Mori). Los dos corren insospechados peligros en la Ciudad de México a causa de una gran conspiración alrededor suyo.
Para los productores y realizadores de Viento en contra, la idea de hacer una película con estas características ha sido la de brindar al gran público una producción entretenida con estándares internacionales, para lo cual aseguran no haber escatimado recursos ni esfuerzos, algo que se ha buscado lograr en cada aspecto de la película.
“En ningún momento dudamos de lograr una buena película —argumenta Bárbara Mori— siempre tuvimos claro que queríamos hacer una película comercial, donde pudiéramos meter a la mayor cantidad de gente posible al cine, para brindarles entretenimiento con muchos valores de producción, pero que también tuviera corazón a partir de una historia que la sustenta, y eso está padrísimo”, puntualiza la actriz y productora, quien es la principal promotora de este proyecto, desde la gestación de la idea hasta su conclusión.
“Más que mencionar esta película como una producción mexicana deberíamos hablar de una película hecha en México con los más altos estándares de calidad, desde la historia misma pasando por todos los involucrados, tanto actores como del equipo técnico”, explica el productor Walter Navas, en alusión al fuerte reparto que encabeza Mori y que completan Fernando Luján, Alejandro Calva, Héctor Arredondo, Alejandra Barros, Roberto Sosa, Marina de Tavira, Mauricio Islas e Isaura Espinosa, entre otros, así como por el guión de Enrique Rentería, la fotografía de Dani Jacobs, la dirección de arte de Alejandro Martínez, la música original de Alfonso Conde y las escenas de acción coreografiadas por un equipo de stunts que coordinaron Balo y Julián Bucio. Además, hay un estupendo trabajo de locaciones naturales, principalmente en el DF (de la terminal de autobuses de oriente a los nuevos condominos-centros comerciales).
En este sentido, llaman la atención las abundantes secuencias de acción que suceden en la pantalla —bien logradas, en su mayoría— donde los valores de producción ocupan un sitio relevante, sea en las escenas aéreas y de paracaidismo, con helicópteros y avionetas, o bien en las trepidantes persecuciones en un centro comercial o incluso en el segundo piso del Periférico capitalino. Para ello, se emplearon varios especialistas, camarógrafos aéreos y stunts, aunque Navas también revela que algunos actores hicieron parte de las escenas peligrosas, lo que denota el compromiso que hubo por parte de todos los participantes.
Para hacerse cargo del proyecto fue invitado el director Walter Dohener, porque los productores valoraron su extenso trabajo en televisión y en cine, en donde ha realizado dos largometrajes anteriores de regular nivel: La habitación azul (2002) y El viaje de Teo (2007). A pesar de que Viento en contra es un proyecto de encargo, curiosamente podría ser su filme más redondo. El mismo Dohener asevera que lo que más le interesó del ofrecimiento fue la historia misma, sus características universales, que podían situar el filme en cualquier gran ciudad del mundo, fuera el DF, Los Ángeles o Buenos Aires, en torno a un personaje común y corriente cuya vida se trastorna por un incidente extraordinario. “Termina siendo una película de acción donde no hay superhéroes, a pesar de que hay persecuciones, los aviones y paracaídas, pero era más importante la historia de una mujer común en una situación extraordinaria –asevera el director— La intensidad de la acción está en eso, que la protagonista se ve involucrada en algo que la sobrepasa y eso es conmovedor”, afirma.
Una mujer miltitask
Bárbara Mori bien podría servir de ejemplo para hablar de la capacidad multitask de las mujeres. En los sets de Viento en contra no sólo se desempeñó como actriz, sino también como productora e, incluso, como madre, pues su hijo Sergio Mayer Mori, también actúa en ella, en el papel del hijo de la protagonista. El joven Sergio, que ronda los once años, asegura que aún no ha visto la película –“mi mamá no me deja”, comenta el chico que aspira a convertirse en músico— pero que disfrutó la experiencia de compartir el trabajo con su progenitora. “Fue algo raro –dice Mayer Mori— porque de pronto me decía -‘¡Hiciste muy bien la escena!’- y luego me preguntaba –‘¿Y ya hiciste la tarea?’”, asegura con gesto divertido.
Por su parte, Navas afirma que durante el rodaje se sintió la fuerte unión entre madre e hijo que trascendió a la película para conferirle naturalidad. Y luego describe que en el filme “llega un momento en que pierde a su hijo y ella transmite un sufrimiento que, cuando lo filmamos, de veras se nos enchinaba la piel” describe el productor.
Aunque Bárbara Mori ya se había probado como coproductora en la atractiva cinta Amor, dolor y viceversa (2009), Viento en contra es la primera que produce al cien por ciento y ello entrañó un mayor compromiso y un duro desafío, desde la incubación del proyecto hasta la obtención de recursos y apoyos para su realización. “Fue realmente muy difícil, porque al momento de actuar es muy complicado olvidarte de los problemas de producción, porque todos los días hay varios. Walter (Navas) hizo muy buen trabajo para cubrirme pero salirme del papel de productora y entrar al de actriz alternadamente, lo que fue muy complicado”, asegura.
¿Cine mexicano o cine hecho en México?
Uno de los principales apoyos que recibió Mori y su sello Celeste Films provino de Warner México, quien por tercera vez incursiona en la producción de cine mexicano, luego de Efectos secundarios (2005) y Bajo la sal (2008), bajo la lógica de realizar películas de calidad que sean exitosas en taquilla, como lo refiere Leonardo Zimbrón, director de producción en México de esa firma internacional.
“La historia nace con un objetivo muy específico, de hacer una gran película entretenida de muy alta calidad y que fuera una película de estudio, cosa que pocas veces se ve en México. Tiene esas características y creo que le gustará a la gente, pues está pensada para la gente que le gusta ir un sábado o domingo a entretenerse al cine. Nos alejamos de temáticas difíciles. Sabemos cuál es la realidad de nuestro país, la sufrimos todos los días, pero creo que no tiene caso mandarla a las pantallas cuando invitamos a la gente a que se entretenga. No negamos esa realidad pero creemos que también se vale hablar de otro tipo de entretenimiento. Esta película tiene eso: te entretiene, te conmueve y te deja muy satisfecho”, asegura Zimbrón.
Efectivamente, Viento en contra resulta una apuesta por un cine mexicano cosmopolita, donde se muestra un país con sus contrastes pero sobre todo moderno, con un argumento pensado para brindar puro entretenimiento, sin reflexiones sociales o políticas de ninguna especie, como lo formula otro tipo de cine igualmente –¿o más?— valioso. Es la apuesta que promueve Bárbara Mori con honestidad, quien en su doble papel de productora/actriz ha decidido empeñar su esfuerzo en proyectos cinematográficos y no en televisión, de donde surgió hace unos años, a pesar de que el cine mexicano está lleno de luces y sombras, de pocos éxitos comerciales al año.
Ella afirma que quiere hacer cine “porque amo a mi país, porque quiero seguir apoyando al cine mexicano, porque soy parte de la industria y esto es lo que pueda hacer y dar. Creo en el cine mexicano”. Y sobre su preferencia sobre este ambiente sobre la televisión explica lo siguiente: “La televisión es otro tipo de trabajo, de preparación y desempeño. En televisión haces como protagonistas 30 escenas por día y no tienes tiempo de prepararte. Es como trabajar en automático, como un robot. En el cine es todo lo contrario, tienes todo el tiempo para preparar cada escena y al mismo tiempo creces y es lo que yo busco, crecer como actriz, y no quedarme en lo mismo, hacer cosas diferentes para seguirme nutriendo”, dice con convicción.
De qué se trata
Luisa, exitosa ejecutiva y madre soltera del pequeño Fer, es acusada de un asesinato que no cometió y debe hacer frente a una conspiración en su contra.
Termómetro
Guión: Buen guión de Enrique Rentería, con versiones anteriores de Rodrigo Abed y Oscar Torres, que acude a lugares comunes del género pero también posee cierta originalidad, además de que logra salvar la verosimilitud dentro del universo de la historia y sus asombrosos giros de tuerca…. 8
Reparto: Dentro del panorama del cine nacional, resulta un reparto de primer nivel, donde además de disfrutar de la presencia de Bárbara Mori, aparecen otros actores renombrados, entre ellos Fernando Luján, Isaura Espinosa y Roberto Sosa… 9
Producción: Definitivamente los valores de producción ocupan un lugar muy importante dentro de esta propuesta, pues no sólo hay persecuciones logradas en vías rápidas sino también helicópteros, avionetas y efectos digitales… 9

