(Ciudad de México, 19 de octubre de 1917- 7 de agosto 2004)
Se
estableció con su familia en Estados Unidos durante los años veintes,
donde realizó algunos estudios y participó como actor infantil en Sangre mexicana
(1929), película de corte experimental. De vuelta a México en los años
treintas, se vinculó a la emergente cinematografía nacional en calidad
de técnico y asistente en diversos departamentos, como escenografía,
sonido y edición. Realizó estudios de sonido en California, donde
diseñó un nuevo equipo para sonorizar películas, que puso en uso en
filmes como Viviré otra vez (1939) y El hijo de Cruz Diablo
(1941). Fundó junto con sus hermanos Roberto y Joselito, también
cineastas, la empresa productora Películas Rodríguez, S.A. y pudo
debutar en 1942 como director con ¡Qué lindo es Michoacán! (El paraíso de México). En 1945 comenzó una fértil colaboración con el actor Pedro Infante, que consagraría en cintas como Los tres García (1946), Nosotros los pobres (1947), Los tres huastecos (1948), ATM (A toda máquina, 1951) y Dos tipos de cuidado
(1952), Rodríguez intentó desarrollar un cine de autor que le permitió
obtener algunos premios y reconocimientos en festivales internacionales
como el de Berlín y el de Mar del Plata, con filmes como Tizoc (1956), Los hermanos del Hierro (1961) y El hombre de papel
(1963). Recibió la Medalla Salvador Toscano de la Cineteca Nacional en
1983, entre otros importantes reconocimientos. Se mantuvo en activo
como director hasta los años noventa, cuya carrera culminó con la
realización de la trilogía Reclusorio (1995). (Hugo Lara Chávez, del libro Una ciudad Inventada por el cine, Cineteca Nacional, México, 2006)
