Fines del siglo XIX. En San Marcos, el jefe municipal Crescencio
provoca al administrador de rentas José con galanteos y serenata a
Teresa, esposa del segundo. José va irse del lugar con Teresa y su hijo
Pepito, de seis años, pero Crescencio lo encarcela por supuesto
desfalco y le hace creer que se queda con su mujer. Zertuche, amigo de
José, impide que éste, ya libre, mate a Teresa. Ella se va con Pepito y
cose para vivir. Años después, Teresa y su hijo, ya joven, viajan en un
tren asaltado por unos revoltosos al mando del ahora cruel José, a
quien llaman José Venganza, y a quien una alerta impide reconocer a su
familia. Pepito, a quien Teresa ha hecho creer muerto a su padre, es
novio de Lolita, su amiga de infancia. José toma San Marcos y hace
presos a muchos por conspirar contra el gobierno, incluido un joven
herido en una pierna, Felipe, hijo de Crescencio. Éste logra huir. José
exige a la hermana y la madre de Felipe cincuenta mil pesos para no
fusilar al joven, con los demás, en la madrugada. Como las mujeres sólo
consiguen treinta mil, José exige además que se entregue Crescencio, a
quien Felipe repudia. Crescencio se entrega. José ordena que Felipe, ya
libre, sea sustituido por otro joven; éste resulta ser Pepito, que
acaba de ver a Lolita. Teresa y Lolita van a avisar a José de lo que
ocurre, pero el hombre, de juerga, sólo se entera al amanecer, cuando
ya es inevitable el fusilamiento de Pepito junto con Crescencio y los
demás. Abrazada al cuerpo de su hijo, Teresa grita “¡asesino!” a su
marido, que se suicida.
NO: Gerente de producción: Antonio del Río; jefe de producción: Luis G.
Rubín. Duración: 99 minutos. Filmada a partir del 12 de octubre de
1950, en los estudios CLASA. Estrenada el 5 de diciembre de 1951 en el
cine Teresa. Una semana.
FU: García Riera, Emilio, Historia documental del cine mexicano. Tomo 5
1949-1950, Guadalajara, Jalisco, U. de G., Gobierno de Jalisco, Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Mexicano de
Cinematografía, 1993, pp. 304-305.