Por Hugo Lara Chávez

El director de “The Rocketeer” (absurdamente se tituló en México “El Rocketero), Joe Johnston, hizo su debut como tal en 1989 con la producción de Disney “Querida, encogí a los niños”. El joven cineasta  empezó trabajando para la empresa de George Lucas, “Industrial, Light & Magic” en el año de 1975, cuando se preparaba “La guerra de las galaxias”. En ese entonces, Johnston fue asignado a la tarea de elaborar story boards, y participar en el diseño de producción. Subsecuentemente, Johnston continuó su trabajo al lado de Lucas y de Spielberg en “El Imperio contraataca” y “Los cazadores del arca perdida”, ésta última fue quizá uno de sus más destacados trabajos como responsables de efectos visuales. Con esos precedentes, no resulta fácil desligar su nombre al de sus maestros, Spielberg y Lucas: “ellos son en verdad la gente que ha tenido más influencia en mi”, afirma Johnston.

Ubicada dentro del cine fantástico, “The Rocketeer” está basada en los comics de dicho héroe. Las acciones ocurren en Hollywood, en vísperas de desatarse la segunda guerra mundial. El magnate Howard Hughes ha inventado un cohete compacto de uso individual. Los espías nazis, encabezados por el popular actor Neville Sinclair (una especie de Errol Flynn), y el FBI se interesan por la posesión del aparato, para emplearlo con fines bélicos. Después de un robo frustrado, el propulsor cae accidentalmente en las manos del joven aviador acrobático Cliff Secord (Bill Campbell). Fortuitamente, Secord se involucra en el asunto del espionaje, cuando su novia Jenny Blake (Jenniffer Connelly), aspirante actriz, empieza a ser seducida por el malévolo Sinclair.

Aunque los más notables ancestros de “The Rocketeer” son “Flash Gordon” y “Superman”, en los 70, la película de Johnston sigue una linea más parecida a la de “Dick Tracy” (Warren Beaty, 1989) y “Batman” (Tim Burton, 1988), sobre todo a la última, que revivieron la fiebre por llevar al cine héroes de los comics, quizá por que las enormes ganancias comerciales que tuvo “Batman” en 1988, cuando su pusieron en venta miles de objetos referentes a la cinta, hicieron virar la vista de los productores hacia este tipo de proyectos.

Pero el resultado de “The Rocketeer” (en la cual se invirtieron al rededor de 40 millones de dólares), está a años luz de la sofistificación de “Batman” o de la empeñosa reproducción del comic que tuvo “Dick Tracy”. “The Rocketeer” carece de la fuerza de un auténtico superhéroe, en parte por la propia naturaleza de Cliff Secord, un héroe absolutamente accidental, pero sobre todo por la ausencia de una estructura dramática bien hecha, que hace que la historia sea previsible desde las primeras dos secuencias y el resto de la cinta  sea una larguísima espera de la palabra fin. Por otra parte, pesa en el resultado la excesiva inocencia del guión, muy lejana del espíritu que poseen las mejores obras de la casa Disney, empresa ocultada tras la careta de su filial Touchton Pictures.

El director Joe Johnston no niega la cruz de su parroquia, y mucho menos la influencia de sus dos maestros.”The Rocketeer” es una obra dispareja que tiene sus mejores momentos en las escenas de efectos visuales, específicamente cuando el protagonista vuela, pues en el terreno dramático Johnston pierde el hilo conductor y no sabe si apegarse a la mera aventura o al discurso patriotero en la parte final. Johnston no ha podido asimilar lo que aprendió en “Los cazadores del arca perdida”, por ejemplo, y en “The Rocketeer” repite algunas cosas que recuerdan en demasía a la cinta mencionada, probablemente la intriga de espías nazis le afectó mucho para alejarse de la saga de Indiana Jones.

“El Rocketero” (“The Rocketeer”, EU 1991). Dir: Joe Johnston. Prod: Gordon Company. Música: James Horner. Edit: Arthur Schmill. Diseño de prod: Jim Bissell. Foto: Hiro Narita. Basada en el comic de Dave Stevens, Guión y Escenografía: Danny Bilson y Paul De Meo. Con: Bill Campbell, Alan Arkin, Jennifer Connelly, Paul Sorvino, Tomothy Dalton.

Por Hugo Lara Chávez

Investigador, escritor y cineasta, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Artes (2023). Egresado de la Licenciatura en Comunicación por la Universidad Iberoamericana. Ha producido el largometraje Ojos que no ven (2022), además de dirigir, escribir y producir el largometraje Cuando los hijos regresan (2017) y el cortometraje Cuatro minutos (2021). Fue productor de la serie televisiva La calle, el aula y la pantalla (2012), entre otros. Como autor y coautor ha publicado los libros Pancho Villa en el cine (2023), Zapata en el cine (2019) en calidad de coordinador, Dos amantes furtivos: cine y teatro mexicanos (2016), Ciudad de cine (2011), *Luces, cámara, acción: cinefotógrafos del cine mexicano 1931-2011* (2011), Cine y revolución (2010) como editor, y Cine antropológico mexicano (2009). En el ámbito curatorial, fue curador de la exposición La Ciudad del Cine (2008) y co-curadór de Cine y Revolución presentada en el Antiguo Colegio de San Ildefonso (2010).En el ámbito periodístico, ha desarrollado crítica de cine, investigación y difusión cinematográfica en diferentes espacios. Desde 2002 dirige el portal de cine CorreCamara.com. Es votante invitado para The Golden Globes 2025.