Por Hugo Lara Chávez
Desde Los Ángeles
Se dice que los objetos son pistas que siempre nos llevan a alguna parte ¿Qué pueden significar entonces unos cerillos, un clip, unas llaves, un boleto del transporte público y otras cosas reunidas dentro de un sobre? Estas son las piezas del rompecabezas de Paycheck, película dirigida por el hongkonés John Woo, todo un campeón del cine de acción que esta vez se mueve por las aguas de la ciencia-ficción.
El héroe de Paycheck es un genio de la tecnología, interpretado por Ben Affleck, que debe seguir una serie de pistas con el propósito de descifrar el acertijo de un pasado que ha sido borrado de su memoria. Los personajes de Affleck y su acompañante en turno, la versátil Uma Thurman, enfrentan a un ambicioso magnate, encarnado por Aaron Eckhart. Las premisas de esta intriga tienen sendos vínculos con algunos thrillers y relatos policiacos de trazo clásico (el mismo Woo nos ha confesado en la entrevista que se inspiró en varias películas de Hitchcock), pero además Paycheck se abre al caudal de posibilidades que ofrece un ambiente futurista high-tech, fundado en un cuestionamiento crucial: ¿es posible modificar el futuro que ya está escrito?
Un hippie que hace cine
En una escena de Paycheck aparece una paloma blanca que emprende su vuelo. Es una imagen ensoñadora que ya se ha vuelto la rúbrica del cine de John Woo (Código flecha rota, Misión Imposible 2, Códigos de guerra). El directornosafirmó que esto es un símbolo de la filosofía que lo anima, la misma de su juventud en los años sesentas, cuando entonces era un hippie que coreaba las consignas de amor y paz. A bote pronto, parece paradójico que este hippie chino, admirador del karateka Bruce Lee, haga películas trepidantes y violentas, con la creencia de que todas ellas germinan sobre la esperanza en la humanidad.
En Paycheck, este agradable cineasta que,como buen chino, tiene un aspecto tímido e inofensivo, se ha servido de un cuento de 1953 de Philip K. Dick, un escritor de ciencia-ficción muy fecundo cuyos méritos literarios son de sobra conocidos, porque a través de sus imaginativas narraciones logra proyectar algunas luces sobre la complejidad del ser humano, prueba de ello son algunas cintas basadas en sus relatos, como la estupenda Blade Runner (Scott/1982), El vengador del futuro (Verhoeven/1990) y Sentencia Previa (Spielberg/2002), entre las que, por cierto, se pueden hallar varias similitudes con la cinta que nos ocupa.
En este sentido, el director Woo, sabedor de sus propias fortalezas y limitaciones,se ha aproximado en esta adaptación al mundo “dickiano” de una forma que evita las grandes pretensiones. Por eso es que hizo una película de acción y suspenso sin remordimientos, que se acoge a la ciencia-ficción lo justo para dar cabida a imprescindibles pretextos narrativos —un prodigioso avance tecnológico que permite la invención de aparatos insospechados— y que, por tanto, economiza en un diseño de producción sin sobrada espectacularidad, sin derroche de efectos especiales y con una ambientación funcionalista que no será por lo que se recuerde Paycheck. Ahí está, en cambio, la adrenalina de las persecuciones, la intriga que se revela con eficacia y que reta al espectador a anticiparse, o las siempre bienvenidas fantasías futuristas, como la apetecible idea de poder borrar algunas cosas de nuestra mente, como por ejemplo las malas películas.
Algunas cosas para descubrir a Ben Affleck
[La llave de una motocicleta]
“En Paycheck, probablemente la secuencia de la persecución en las motos sea mi preferida. Me gustan mucho las motos, así que disfruté hacer esa escena, fue de lo más divertido para mí, aunque claro, algunas partes peligrosas no las hice yo. Me encanta manejar motocicletas. Tengo un par de ellas. Además es el mejor medio para huir de los paparazzis (risas)…”
[Un recorte de periódico]
“Ufff, hay muchas cosas que me gustaría borrar de mi memoria. Es una pregunta interesante. El asunto es que cada persona es el resultado de las experiencias buenas y malas que ha vivido y, en consecuencia, borrar los recuerdos pudiera suponer algún tipo de distorsión. Pero quizá me gustaría borrar de mi mente algunas críticas de mis películas publicadas en ciertos medios” (risas).
[Una tarjeta telefónica]
“(Si éste fuera el último día de la vida) Haría algunas llamadas telefónicas. Creo que una cosa muy importante es decirle a la gente que amas cuánto la quieres. Así que intentaría disfrutar al máximo ese día y pasarla al lado de mis seres queridos, mis padres y mi novia… con los tres”.
[Un libro]
“(En Paycheck), pueden encontrarse muchas diferencias entre el cuento y la película. Dick la escribió hace algunas décadas, así que hay cosas que no pudo prever respecto al progreso tecnológico. Pero, encima de eso, lo que sigue teniendo vigencia del relato son ciertas preguntas de fondo, sobre la naturaleza de nuestra identidad o la importancia de nuestra memoria para reinventarnos a nosotros mismos. Creo que eso es lo maravilloso de la historia, pues resulta muy provocativo hacerse esas preguntas fundamentales”.
[Un boleto para el cine]
“Una meta que me entusiasma para los próximos años es poder escribir y dirigir más que actuar, pero desde luego que quiero seguir actuando, es algo que disfruto mucho (…) Sí me gustaría dirigir una película de ciencia-ficción, pero lo primero que pensaría en dirigir es algún proyecto de bajo presupuesto, algo más sencillo como Una mente brillante (Good Will Hunting), algo sobre la gente de la calle y sus relaciones.”
[Un lápiz labial]
“Uma Thurman es maravillosa, muy lista, es una gran persona y una estupenda actriz. Me divertí mucho con ella, compartimos buenos momentos y pude ver además que es una gran madre, muy entregada a sus hijos. Nos la pasamos genial. Además, me encantó Kill Bill y tuve la suerte de que me adelantaba algunas cosas: “¡¿Qué va a pasar en el Volumen 2?! ¡¿Cuál es la historia?!”, le preguntaba, y ella me decía algunos secretos” (risas).
Sinopsis
Situada en un futuro cercano, Michael Jennings (Ben Affleck) es un brillante ingeniero que trabaja para el desarrollo de tecnología muy avanzada. En sus contratos suele acceder a una cláusula que lo obliga a que sus recuerdos sean borrados para asegurar la confidencialidad de su trabajo. Así, le es ofrecido un contrato multimillonario para el que debe trabajar durante tres años y, después de ese lapso, ser sometido a un tratamiento que le borre esos recuerdos. Sin embargo, una vez que concluye su contrato, en vez de su cheque millonario recibe un sobre que contiene una serie de objetos intrascendentes. Con su memoria borrada por la exigencia del contrato, Jennings descubre que los objetos del sobre son pistas que él mismo se envió. La revelación hacia donde lo conducen las pistas pone en riesgo su propia vida y la del mundo entero, de modo que es orillado a correr grandes riesgos para resolver el acertijo, ayudado por Rachel (Uma Thurman), la mujer de la que se enamoró en su misterioso pasado.

