Por Lía Rueda
“Wicked: Por siempre” (“Wicked: For Good”, 2025), dirigida por Jon M. Chu y escrita por Winnie Holzman y Dana Fox. Con las actuaciones de Ariana Grande (Glinda, la bruja buena del Sur), Cynthia Erivo (Elphaba), Jonathan Bailey (Fiyero) y Ethan Slater (Boq).
Se trata de una película musical llena de asombro y color, donde las protagonistas Ariana Grande y Cynthia Erivo se entregan por completo, con un nivel de canto impresionante y un vestuario extravagante y brillante. La narrativa es más dinámica y profunda que en la primera parte, abordando temas intensos como la sexualidad implícita y otros matices oscuros, por lo que no es apta para niños. Las brujas ya no son estudiantes, sino adultas en un reino lleno de peligros. El mensaje es directo sobre la injusticia y la importancia de no juzgar por las apariencias, todo envuelto en una magia emotiva con resultados impredecibles que dan vida a Oz. Lo musical es su punto fuerte y logra impactar al espectador, profundizando en temas centrales como la manipulación política y la desigualdad.
Las segundas partes rara vez superan a las primeras, especialmente cuando los efectos visuales no son tan impactantes, aunque cabe reconocer que ambas películas son visualmente deslumbrantes. Este filme está dirigido especialmente a los fans de los musicales, con un gran poder narrativo y coherencia.
Siempre luchar por el bien no siempre significa ganar. Gobernar Oz con soldados armados y situaciones desafiantes es un reto, y la mejor manera de mantener unida a una sociedad es darle un enemigo en común. Así es como Elphaba evoluciona y se fortalece desde su convicción moral.
Se trata, ante todo, de una historia de amistad femenina conmovedora, una lucha entre el bien y el mal donde, al final, el amor siempre gana.
Sin duda, la primera parte es superior.

