Por Hugo Lara Chávez
Desde Los Angeles
No es fácil encontrar la manera de desasociar el aspecto rollizo de la texana Renée Zellweger del mito británico de Bridget Jones. Ambas personalidades —una de carne y hueso y la otra de ficción— se han fundido en un fenómeno mediático que ha inaugurado un balcón para observar una parte del mundo femenino de la cultura popular de Inglaterra, primero, a través de la novela original de Helen Fielding, El diario de Bridget Jones (Bridget Jones’s Diary), llevada a la pantalla en 2001 con éxito inusitado, y ahora con su secuela, Bridget Jones: The Edge of Reason (2004), basada en un segundo libro de la escritora, que intenta repetir el mismo cuadro satírico y astuto que hizo de la primera cinta un espectáculo de culto, con el que muchas espectadoras en el mundo se han identificado, centrado en una mujer soltera de treintaytantos que se mueve con sorprendente torpeza por el berenjenal de su vida sentimental y profesional.
En esta segunda entrega, la trama se teje alrededor de las crisis de una relación de pareja —la que al final de la primera película han formado Bridget y Mark Darcy, encarnado por Colin Firth— y que da pie a una serie de desencuentros de todo tipo, ya sea durante una cena de gala, en un fin de semana en los Alpes o en un extraño viaje a Tailandia. Veamos algunas notas que Renée Zellweger comentó con Cinemanía y que podrían servir para comenzar un nuevo diario.
Lunes. Bridget Jones es una estrella internacional
“Bridget Jones me ha permitido ser reconocida internacionalmente, más que otros personajes que he interpretado. Ha sido en esa medida lo importante de este personaje en mi carrera”
Martes. Nada de patetismo y mucho optimismo.
“No comparto la idea de que el personaje de Bridget Jones es patético. Me parece que esa es una lectura superficial, pues se trata de un personaje con muchos encantos, como su optimismo o su humor, que hacen posible que muchas personas establezcan una conexión personal con ella”.
Miércoles. Siempre hay forma de salirse de los planes
“Me siento afortunada de haber podido trabajar con gente tan creativa como Hugh (Grant) y Colin (Firth). Durante el trabajo con ellos siempre se dio espacio para que sucediera algo especial, algo que no estaba en los planes y que nos permitía improvisar y crear momentos mágicos”
Jueves. El ridículo es un arte que requiere años de preparación
“De Bridget Jones tengo más de lo que me gustaría admitir. Especialmente en el ambiente profesional me ocurren con cierta frecuencia algunos momentos muy a su estilo, cuando me hallo en la alfombra roja, con la cámara encendida y con zapatos altos.”.
Viernes. El sobrepeso no es un factor de peso
“No me gusta responder a los cuestionamientos sobre el sobrepeso de mi personaje ni de lo que eso supuso para mí como actriz, porque rechazo la idea implícita de que es mejor ser de cierto tipo físico que de otro. Es algo que me parece irrelevante”.
Sábado. No hay nada mejor que ser correspondido
“Tengo varios amigos gays que llevan una vida más estable y armoniosa que muchos heterosexuales que conozco. El hecho de que alguien corresponda a tu amor es una bendición de Dios”.
Domingo. Existe la vida después de un final feliz
“Fue muy difícil para mí tomar la decisión de hacer una segunda película de Bridget Jones. No quería hacer algo que decepcionara a la gente, pero las condiciones se fueron dando hasta que me sentí segura que haríamos algo que valía la pena”.
De qué se trata:
Bridget Jones se enfrenta a los nuevos dilemas de su vida en pareja al lado del abogado Mark Darcy, pues su relación es acometida por los celos, las tentaciones, los equívocos y las jabonosas ilusiones por alcanzar una felicidad que escapa de las manos, especialmente cuando se interponen entre ellos la hermosa Rebecca y su ex jefe, el seductor Daniel Cleaver.
Bridget Jones: The Edge of Reason.
(Gran Bretaña, 2004)
Director: Beeban Kidron
Actores:Renée Zellweger, Colin Firth, Hugh Grant, Jacinda Barret

