Por Lorena Loeza

Vivimos tiempos complejos, en donde por muchas y diversas circunstancias, el cuestionamiento hacia las formas de hacer política en las altas esferas del poder merece ser examinada con detenimiento.

En lo que al cine concierne, el “thriller político” siempre ha sido uno de los temas consentidos. A caballo entre el drama, la intriga, le cine policiaco e histórico, al final, siempre representa el drama humano de la ambición cercana al poder. ¿De qué depende entonces el éxito de intentar volver a contar una historia de este tipo? Básicamente de construir personajes creíbles e historias que sorprendan un poco y que tengan la intriga necesaria para que permanezcamos interesados/as hasta el final.

En “Lone Star Deception”, los directores Don Okolo y Robert Peters, logran construir una historia sobre el poder y la avaricia, con los suficientes giros de tuerca para no caer en los tradicionales lugares comunes.

La película tiene un planteamiento sencillo. Stuart Stagle, (Gary Lee Mahmoud) es un joven y exitoso político y empresario que parece liderear la carrera por la gobernatura de Texas. Un sexo-escándalo daña su imagen, por lo que es necesario un cambio de estrategia

Es así, que su tío (Erick Roberts), un político experimentado, echa a andar un Plan B, con nuevo candidato: un hombre honesto, de familia y con una gran reputación (Anthony Ray Parker). También se trataría del primer candidato afroamericano a ser gobernador en Texas, lo que le da un giro incluyente a la trama, sobre todo si estamos hablando de un estado como Texas, tradicionalmente conservador y con poca apertura al cambio.

La intriga apenas comienza, sobra decir que Roberts y Ray Parker hacen un excelente trabajo actoral, como los dos extremos morales del relato. Un duelo que se desarrolla con mucho oficio y una buena dirección, que logra convencernos de que hay veces en la vida que los extremos se tocan, pero no se acompañan.

Los directores saben, además, que no descubren el hilo negro con una película de este tipo, sin embargo, recurren a los clichés necesarios sin abusar de ellos y le dan giros actuales a una historia antigua: la del hombre noble y virtuoso que debe cruzar el pantano de los oscuros intereses de la ambición.

Por otra parte, “Lone Star Deception” también retoma por momentos el tono cínico y siniestro de la intriga apolítica, y la doble moral muy al estilo de “House of Cards”, dejándonos en claro que la “escuela Underwood” llegó para quedarse. Disfrutable para las y los amantes del género y para quienes disfrutan de la intriga sin necesidad de tramas complejas. Sobre todo para aquellas personas para quienes la sola intención de querer ver un thriller bien contado, les basta.

“Lone Star Deception” es distribuida por TriCoast Entertainment a través de plataformas digitales (Vimeo on Demand, Amazon, FlixFling,InDemand, Vudu, FANDANGO).

Por Lorena Loeza

Es Maestra en Estudios Latinoamericanos y Licenciada en Sociología por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Es Profesora en Educación Preescolar por la Escuela Nacional de Maestras de Jardines de Niños. En el año 2000 recibió la Medalla Alfonso Caso al Mérito Universitario, por parte de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Fue Votante Internacional de los Globos de Oro en su edición 2025. Ha participado como ponente en congresos nacionales e internacionales de análisis cinematográfico como el Coloquio Nacional de Cine Regional, organizado por la UNAM y la Universidad de Guadalajara; el Coloquio sobre Cine Mexicano, organizado por el FestivaL Internacional de Cine de Morelia; también impartió la Conferencia “La idea del mal en El Exorcista” en la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Morelos. Participó en la publicación conjunta “Femmes Fatales. 12 escritoras hablan de cine de terror” editado por el Festival Macabro y Editorial Samsara y en “Año Covid. Notas sobre el cine y la cultura en el año de la pandemia” publicación conjunta de Corre Cámara y Alphaville Cinema. Actualmente es consultora en temas de género y derechos humanos. Es colaboradora en Corre Cámara y otras publicaciones electrónicas de análisis cinematográfico; y en la Silla Rota en temas de género y derechos humanos.