Por José Emilio Reyes Rocher
Cuando James Gunn tomó las riendas de DC Studios, una de sus propuestas fue el sello Elseworlds, una oportunidad para que gente creativa pudiera contar historias con los personajes de DC en cualquier contexto sin estar limitados por la continuidad o la mitología establecida. Uno de sus primeros proyectos anunciados fue Batman Azteca: El Choque de Dos Imperios, una producción animada mexicana, realizada por Anima Estudios en colaboración con DC Studios. En esta historia varios de los personajes de Batman, como Dos Caras, Gatúbela, el Guasón, Hiedra Venenosa y el propio Batman, serían re-imaginados como personajes durante la conquista y caída de Tenochtitlán.
-LA TRAMA: Yohualli Coatl es un joven azteca hijo de Toltecatzin, líder de una tribu azteca. La madre de Coatl falleció recientemente y el joven culpa al dios murciélago Tzinacán de no haber respondido a sus plegarias. Un día, Coatl y Toltecatzin, junto al resto de la tribu, son testigo de la llegada de Hernán Cortés y su ejército a tierras mesoamericanas. Aunque los recién llegados parecen cordiales, eventualmente muestran sus verdaderas intenciones: llegar a Tenochtitlán y llenar sus barcos del oro de la región. Cuando el jefe Toltecatzin se niega a decirles cómo llegar a la ciudad sagrada, Cortés lo mata y ordena la destrucción de la aldea, siendo Coatl el único que logra escapar. En su huida es asistido por la Hiedra del Bosque, quien sana sus heridas y lo lleva al templo de Tzinacán. Ahí, Coatl vuelve a cuestionar al dios murciélago por no impedir la tragedia de su aldea y decide ir a Tenochtitlán para advertirles del riesgo que representan los invasores. Desafortunadamente, Moctezuma no lo escucha, antes bien los recibe como sus invitados, repitiendo el mismo error que Toltecatzin; pero esta vez Yohualli Coatl decide tomar cartas en el asunto y asume el manto de Tzinacán para detener a Cortés y sus hombres.
Leyendo esa introducción se puede ver uno de los principales problemas de la película: está demasiado cargada. La historia quiere abarcar el origen de Batman con la muerte de sus padres, pero decide separar la muerte de la madre y del padre, haciendo que sean dos eventos separados, con causas y consecuencias particulares (la madre por una enfermedad causando que Coatl reniegue del dios Tzinacán y el padre asesinado por Cortés), complicando la trama de forma innecesaria.
Luego tenemos el choque cultural, el cual está relativamente presente, pero de forma muy superficial. Vemos la llegada de los españoles, la recepción que la aldea les da, pero la película decide no explorar más ese ángulo. Es decir, está presente, pero carece de relevancia real. Por ejemplo, uno de los aldeanos se refiere a Pedro de Alvarado como Tonatiuh y nunca vemos su impacto, haciendo que algo que podría haber sido interesante quede relegado prácticamente a un guiño para algún historiador o entusiasta de la historia y poco más. En parte esto es porque casi no hay una interacción real entre españoles y aztecas. Sí, los vemos en pantalla, pero no interactúan entre ellos realmente. Los diálogos ocurren de un español a otro o de un azteca a otro, excepto en momentos muy puntuales y casi obligatorios, y que incluso se sienten repetidos: Cortés llega, es recibido por el líder Toltecatzin, los españoles hacen sus demandas, les son negadas y atacan la aldea. Luego Cortés llega a Tenochtitlán, es recibido por Moctezuma, los españoles hacen demandas, les son negadas y atacan la ciudad. Claro, la escala es mayor, pero en líneas generales la película repite dos veces la misma trama.
Hablando de Tenochtitlán, esto representa otro de los problemas de la película: muchas cosas pasan porque el guion así lo pide. Cortés llega a la aldea de Toltecatzin y pide que se le muestre el camino a Tenochtitlán. Si acaba de llegar, ¿cómo sabe de la existencia de Tenochtitlán? Más adelante, Cortés llega a la ciudad sagrada. ¿Cómo llegó si no sabía el camino? Cuando atacan la ciudad, el líder español ordena a sus hombres que digan a sus aliados Tlaxcaltecas que vayan a ayudarlos en la conquista de la ciudad. ¿En qué momento consiguió esa alianza? Si bien estoy consciente que Cortés obtuvo alianzas con muchos pueblos y civilizaciones, en la película nunca lo muestran ni lo comentan, simplemente se asume que el espectador sabe que Cortés obtuvo dichas alianzas, cosa que ningún guion debe hacer. Jamás se debe contar una historia asumiendo que el espectador sabe información extra. Lo único que la película muestra de la ruta de Cortés son los ataques a otras regiones, y ni siquiera con mucho detalle. Simplemente muestran una ciudad en llamas con un letrero que dice “Matanza de Cholula”.

La película también peca de no entender a los dioses y la cultura Azteca. Muchos de los conflictos surgen porque los personajes funcionan de acuerdo a una mentalidad europea y cristiana. Es el caso de los dioses aztecas. En la película, a Tezcatlipoca se le considera un dios maligno, embustero y cruel, mientras que Huitzilopochtli es bondadoso, sabio y noble. Mientras que en el catolicismo la idea del bien y el mal está perfectamente delimitada (Dios es bueno y Lucifer es malo), en la mitología azteca las cosas no eran así. Los dioses podían ser al mismo tiempo creadores y destructores, dar claridad y ser embusteros, nobles y crueles.
Estoy consciente que la película no es, ni se supone que sea, una lección de cultura azteca ni de historia, pero sí fue promovida como una celebración de dicha cultura. En ese sentido, me resulta difícil de entender el poco esfuerzo invertido en estudiarla y entenderla. Pero si los creadores en efecto estudiaron la cultura azteca y decidieron no representarla de forma fiel, haciendo que tan pobre representación sea algo deliberado entonces el problema es peor, pues quiere decir que les pareció que las creencias, costumbres, cosmogonía y mentalidad azteca eran poco interesantes o, peor aún, desagradables.
LOS PERSONAJES: Al igual que la trama, la película tiene un problema grave con los personajes: son muchos y poco desarrollados. Gran parte del elenco es tan básico que se siente como si los hubieran metido por obligación al ser una historia de Batman. Por ejemplo, Acatzin, el fiel sirviente de Coatl, que le enseña a pelear, pudo haber sido reemplazado por cualquier personaje inventado (digamos, algún guerrero azteca de élite) y poco o nada cambiaría la trama. Se supone que Acatzin y Coatl tiene una relación de hace muchos años; se asume que es alguien que el jefe Toltecatzin y su familia aprecian mucho, pero las escenas entre el protagonista y su mentor no transmiten esa relación. Hay pocos momentos en que realmente tengan una conversación personal entre ellos. Encima de todo, esos diálogos sobre respetar a Tzinacán y confiar en su ayuda, ya lo hacía el jefe Toltecatzin, haciendo que el papel de Acatzin se sienta redundante. Entonces ¿Por qué está en la película? Porque necesitaban un Alfred. Pero si se pone atención a las historias de Batman, Alfred es más que su mayordomo, es la figura paterna que lo cuida, guía y aconseja, además que su personalidad no se reduce a su relación con Batman. Alfred tiene su propia historia (era un espía británico, médico militar y actor) y sus propias relaciones personales, entre otros elementos.
Muchos de los demás personajes sufren de problemas similares o mayores. Así, Moctezuma es un líder débil. Y eso es todo, un líder débil. Pedro de Alvarado es un militar sádico. Y eso es todo, es sádico. Tezcatlipoca es un dios cruel. Y eso es todo, es un dios cruel. Incluso el propio Cortés, el villano principal que convirtieron en Dos-Caras, es demasiado unidimensional. Simplemente es codicioso. Dos-Caras suele ser uno de los villanos más complejos de los mitos de Batman: un abogado exitoso y honesto en una ciudad corrupta, que esconde un problema psicológico de doble personalidad. En ocasiones es encantador y alegre, pero también puede ser iracundo y violento. Cuando su rostro es desfigurado, sus dos personalidades se encuentran en constante lucha por el control de su cuerpo y por eso necesita lanzar la moneda para tomar decisiones, para determinar si va a actuar como el amable pero determinado abogado Harvey Dent o el violento criminal Dos-Caras (les recomiendo leer el juicio de Jim Gordon en la saga Tierra de Nadie para ver más a fondo este elemento de dualidad del personaje). Cortés en cambio es un codicioso que tira la moneda por ninguna razón particular y la única diferencia en su comportamiento después de que su rostro sea desfigurado es que grita más. Y eso es todo.

Figura 2 Los bocetos que inspiraron a Bob Kane, inspiraron a Coatl
Un personaje que sí está bien manejado es el propio Batman. Primero que nada, siguen los pasos importantes del mito del personaje. Al ver morir a sus padres, se siente perdido y hambriento de venganza. Preguntándose qué hacer, un murciélago (en este caso un dios murciélago) se la aparece y lo inspira. También, como mencioné en el apartado anterior, lo vemos entrenar, crear su armadura y equipo (batarangs, bombas de humo, capa para planear, entre otros) e irlos mejorando dependiendo de las necesidades que va encontrando con cada batalla que tiene. Hay cosas que omiten, como la regla de no matar, pero siendo un azteca sería ridículo que hayan intentado mantener dicha regla. Una de las partes que, como fan de toda la vida del personaje, más disfruté es el guiño a la inspiración de Bob Kane para crear su diseño. En una escena, mientras Batman revisa algunos papeles de los españoles, se topa con copias de unos diseños de Leonardo DaVinci. Uno de estos diseños es el de su famosa máquina voladora que tenía la anotación “Tu máquina no debe tener otras alas más que las de un murciélago” (fig. 2), inspirando a Coatl a crear su capa. En varias entrevistas, Bob Kane declaró que parte de la inspiración de Batman le llegó cuando hojeaba un libro sobre inventos y vio esa misma máquina voladora con esa misma inscripción.
El Yoka es un personaje correcto, pero que pudo ser mejor. Yoka empieza como un sacerdote y vocero de los dioses, cuyas decisiones dependen totalmente de la voluntad divina, especialmente de Huitzilopochtli. Esa devoción termina por volverlo loco y se convierte en el Guasón. Por un lado, la idea no está mal, ver a alguien aferrarse a sus creencias, aunque esas creencias solamente traen desgracias a su pueblo y su desesperación crece hasta convertirse en locura es un concepto fascinante. Pero, como casi todo, la ejecución deja mucho que desear. El Guasón, en concepto, es similar a Maléfica: un villano sin razón, el mal por el mal mismo. Y eso lo hace interesante, no se sabe por qué hace lo que hace. En esta película encontraron una buena historia que justifica el motivo por el que alguien se volvería loco, pero no supieron manejarlo. El paso de devoto a desesperado a locura se siente apresurado y cuando finalmente se quiebra es porque se da cuenta que ha sido engañado, convirtiéndolo en una víctima. Además, el punto de quiebre es cuando realiza un sacrificio humano, algo que los aztecas no verían como algo aberrante o reprochable. Finalmente, cuando ya es el Guasón no hace mucho. Prácticamente sus apariciones se reducen a cameos y su único motivo en la historia es plantear una secuela. Mientras que la publicidad hizo mucho hincapié en la aparición del Guasón, no de Yoka, del Guasón, la película apenas lo aprovechó. De realizarse la secuela, es probable que el Guasón juegue un papel crucial; pero un personaje debe ser juzgado por lo que hace en el presente y no por lo que tal vez haga en el futuro.
Gatúbela es un caso aparte. El personaje está bien; es una ladrona estilo Robin Hood, que roba a los ricos para ayudar a los pobres (cosa que ha hecho en ciertas versiones), pero no quiere involucrarse en la lucha de Coatl contra los españoles por considerarlo algo muy arriesgado, aunque al final su consciencia le gana y participa en la batalla de Tenochtitlán. También es un caso en el que el contexto ayuda a contar la historia. Al ser una mujer azteca, no necesitamos saber por qué adoptó el manto del gato (o de un felino). No hay la necesidad de contar su origen o explicar su amor por los gatos. Incluso sus inclinaciones altruistas se complementan bien con la parte más conocida del personaje: la ladrona. Cierto, hay cosas que se sienten algo apresuradas, como su “relación” con Coatl, pero tomando en cuenta cómo manejaron a la mayoría de los personajes, veo a Gatúbela como un pequeño punto positivo.
Finalmente, quiero hablar de Hiedra Venenosa. En esta película es representada como una diosa de la naturaleza (nunca se dice su nombre, pero en los créditos aparece como Hiedra del Bosque), en concordancia con su actual papel en el universo DC donde ya no es una villana, sino una guardiana del verde. Convertirla en una diosa de la naturaleza resulta lógico y al mismo tiempo permite una mejor comprensión del personaje.
LA ANIMACIÓN: Este es un campo en que la película cumple en su mayor parte. Aunque hay partes que los movimientos de los personajes se sienten algo torpes, o cuando están conversando entre ellos el cuerpo está totalmente rígido y solamente se mueven sus bocas, no es mala animación, solamente algo limitada en ciertos aspectos. Pero, siendo justos, es evidente que esos momentos en que la animación se ve limitada fue para poder dedicarle más tiempo, esfuerzo (y dinero) a los momentos que lo requerían, como las escenas de acción. No recuerdo un solo combate en que la animación se haya sentido tiesa, torpe o limitada. Los efectos especiales (como explosiones, líneas de acción, efectos en 3D), también están bastante bien realizados. Lo mismo puedo decir de los escenarios y paisajes. Las ciudades, las selvas, los templos y demás elementos que habitan los personajes se sienten vivos. Ver Tenochtitlán surgiendo entre los árboles tiene un aire de magnificencia que logra transmitir la pasión de los animadores por este proyecto. Las escenas donde Yoka habla con los dioses o Coatl sueña con ellos son otro punto a favor ya que lo estos seres divinos están hechos con una mezcla de varios tipos de animación, dándoles un aura de otro mundo, haciendo que la realidad que habitan los personajes humanos y los dioses se sientan separadas. Cuando Cortés ataca Tenochtitlán, la película tiene la escala y calidad visual que dicho momento, tanto histórico como narrativo, merece. En lo que se refiere a la acción, la película cumple a un nivel que, creo yo, no se había visto en el cine mexicano de animación.
Una pequeña interrogante que tengo respecto a la animación es que, en muchas ocasiones, las pinturas en los edificios lucen gastadas, como si ya tuvieran años de descuido y abandono (fig. 3). Da la impresión que los realizadores les tomaron fotos a las pinturas de los templos y casas, y en lugar de usarlas de referencia, las trasladaron directamente a la película. No arruina la animación, especialmente porque no es algo particularmente notorio, pero considerando el cuidado que tuvieron con otros aspectos de la animación, es de llamar la atención el por qué decidieron tomar esa ruta.

CONSIDERACIONES FINALES: Batman Azteca es una película particularmente frustrante porque parte de una idea interesante y está llena de buenas ideas, pero repleta de malas decisiones y una ejecución muy pobre, que al final es solamente una sombra de lo que pudo ser. También está el hecho de que, como representación de la cultura azteca, se queda corta al presentar una versión utópica e idílica que tiene poco de azteca o mesoamericana y sí mucho de occidental. Hay algunos elementos, como el protagonista, Gatúbela y la ambiciosa animación, que funcionan (en distintos niveles), pero no son suficientes para salvar la película. 4/10

