Por Lorena Loeza

Contar nuestras historias también implica narrarlas desde nuestros espacios, enmarcarlas en nuestros lugares mágicos. Ninguna de las cosas que nos pasan como pueblo, sociedad o país, serían iguales si hubieran sucedido en otra de las latitudes del planeta y justamente es eso lo que esta película nos recuerda.

“Casa Caracol” es una cinta que tiene la asombrosa peculiaridad de ser contada en uno de los lugares más enigmáticos del mundo: Xilitla, pueblo enclavado en la Huasteca Potosina, que alberga al Castillo de Sir Edward James, un jardín surrealista único en el mundo. Ni qué decir que además, lograr la filmación de la película en un lugar tan complejo, es en sí misma toda una hazaña cinematográfica.

Este increíble lugar le otorga a la historia escrita y dirigida por Jean-Marc Rousseau el toque que requiere para hablar de tránsitos complejos, amores, desamores, secretos y soledad. No se trata de la imagen de un pueblo “pintoresco”, sino de uno tan real, que a pesar de la magia que lo envuelve, también tiene su infierno grande.

La película narra la historia de Sofía (Rosalba García) quien después de sufrir un evento violento y traumático, decide ir a Xilitla a superar la amarga experiencia. Ahí conoce a Nico (Iannis Guerrero) quien le muestra esta distinta realidad que se vive en Casa Caracol, un hostal alternativo para personas que están de paso ya sea por búsqueda personal  o solo para conocer el famoso Castillo.

Sofía encuentra apoyo en estas personas desconocidas y pronto se siente parte de una comunidad que al igual que ella, también llegó un día a este lugar y decidió quedarse.

Sin embargo, el pueblo y su gente también tienen sus secretos, y no todos agradables, mágicos o reveladores. Pronto, el viaje de sanación de Sofía, se volverá una pesadilla de la que es necesario despertar.

La habilidad narrativa de Rousseau, nos lleva de la mano en este trayecto, con un giro inesperado de tuerca que también nos sitúa en  nuestra amarga realidad como país, con anécdotas dolorosas de mujeres que han sufrido violencias de muchos tipos. Además de ello, también se entrelaza con la historia de las violencias que se viven en comunidades rurales, y que de algún modo ya forman parte de muchas maneras de nuestra cotidianidad, incluso en lugares tan mágicos como es Xilitla.

Además de Rosalba García e Iannis Guerrero, completan el elenco José Carriedo, Nony Muller Gastelum y Alejandro Luna Jara, con las actuaciones especiales de Gerardo Taracena y Harold Torres. Todos ellos y ellas construyen personajes que se sienten auténticos y que cumplen papeles claves para el desarrollo de la historia, jugando con matices diferentes en sus motivaciones de modo muy natural, casi como sucede en la vida misma.

Más allá del interés de ver en pantalla grande uno de los lugares más fascinantes de nuestro país y el mundo, esta película también muestra aristas importantes de nuestra realidad actual, de la violencia de género, de la narco cultura, sin que necesariamente la película se ocupe centralmente de estas temáticas. Sólo las señala porque ahí están y nada ganamos con esconderlo.

Se trata de las historias que nos contamos, pero que no siempre vemos en la pantalla grande. Un México que resulta trágicamente más surrealista que las mágicas estructuras que construyó Sir Edward James en su asombroso jardín de la selva. 

Por Lorena Loeza

Es Maestra en Estudios Latinoamericanos y Licenciada en Sociología por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Es Profesora en Educación Preescolar por la Escuela Nacional de Maestras de Jardines de Niños. En el año 2000 recibió la Medalla Alfonso Caso al Mérito Universitario, por parte de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Fue Votante Internacional de los Globos de Oro en su edición 2025. Ha participado como ponente en congresos nacionales e internacionales de análisis cinematográfico como el Coloquio Nacional de Cine Regional, organizado por la UNAM y la Universidad de Guadalajara; el Coloquio sobre Cine Mexicano, organizado por el FestivaL Internacional de Cine de Morelia; también impartió la Conferencia “La idea del mal en El Exorcista” en la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Morelos. Participó en la publicación conjunta “Femmes Fatales. 12 escritoras hablan de cine de terror” editado por el Festival Macabro y Editorial Samsara y en “Año Covid. Notas sobre el cine y la cultura en el año de la pandemia” publicación conjunta de Corre Cámara y Alphaville Cinema. Actualmente es consultora en temas de género y derechos humanos. Es colaboradora en Corre Cámara y otras publicaciones electrónicas de análisis cinematográfico; y en la Silla Rota en temas de género y derechos humanos.