Por José de Jesús Chávez Martínez
Después de que Wes Craven iniciara en 1996 esta saga con gran impacto sociocultural mediante un producto que se balanceaba entre el thriller y el terror slasher, explorando la fórmula del asesino disfrazado, el delirio por la experiencia de matar y aportando un personaje icónico, “Ghost Face”, todo parecía que esa fórmula se agotaría relativamente pronto, pero uno de los genios del terror (Craven obvio) recurrió a explotar el cambio de ejecutor en cada entrega posterior. Ya en la quinta y sexta partes se decidió por volver a presentar a los protagonistas originales, ya entrados en años, y con Craven ya fallecido. Para esas dos últimas entregas se sumaron al reparto dos actrices de origen latino: la mexicoamericana Jenna Ortega y la mexicana Melissa Barrera, acompañadas de los también icónicos personajes originales: Sidney Prescott (Neve Campbell), Gale Weathers (Courteney Cox), Dewey Riley (David Arquette), Billy Loomis (Skeet Ulrich) y Stu Macher (Matthew Lillard); siendo el espíritu de Loomis el que reaparece en la imaginación de Sam Carpenter (Barrera), ya que ésta descubre que el primer “Ghost Face” es su padre.
Lo interesante es que la línea sigue con el acecho del asesino serial hacia adolescentes, tal como se planteó desde un principio. El problema es que en la séptima versión se proyectaba la continuidad de la leyenda de Loomis, y por lo tanto de “Ghost Face”, quien entregaría el relevo a su hija, pero Barrera fue despedida del proyecto por publicar en redes sociales su crítica hacia la masacre de palestinos en Gaza, lo que el “sensible” Hollywood asumió como una postura antisemita y de odio racial por parte de la mexicana.
Así que se cambió el guion, Ortega decidió abandonar el proyecto de “Scream 7” ante las desviaciones argumentales que acarreó la salida de Barrera y Ulrich ya no personificaría a Billy Loomis. Lo que quedó fue una fallida entrega maquillada con el recurso fácil de que un enfermero (otro fanático loco) de un hospital psiquiátrico haría uso de la inteligencia artificial para revivir a Stu Macher y mediante mensajes de video atormentar de nuevo a la sufrida Sidney que de por sí ya tiene problemas con su grosera hija Tatum (Isabel May). Macher supuestamente sería, otra vez, Ghost Face (recordemos que se turnaba ese “honor” con Loomis en la primera cinta de 1996).
En efecto, ahora Sidney vive aparentemente tranquila regenteando un café y con una familia compuesta por su esposo, el sheriff Mark Evans (Joel McHale), y la ya mencionada Tatum, que también será acosada, junto con sus amigas, por el malvado “fantasma”.
De nueva cuenta tenemos en “Scream 7” más adolescentes en peligro, más ejecuciones sangrientas, más intriga por saber quién está detrás de la máscara, la capucha y la túnica, y más posibles sospechosos, incluido el virtual Stu. Ningún giro interesante, sino simplemente no quedó otra que continuar con el espectáculo fácil de sangre, acuchillamientos intensos y más miedo sin duda, pero nada que aporte algo significativo. Hasta la reaparición de Gale y su equipo de transmisión televisiva están de más, a no ser por querer ayudar a Sidney en algo que es bastante predecible.
Claro, la producción y la historia cumple solo en cuanto a la creación de la atmósfera macabra, la ausencia de justicia, el muy socializado fanatismo por los asesinos en serie, la frágil supervivencia de los protagonistas y el encadenamiento de sospechas e intrigas. Pero es la fórmula del thriller ya muy bien manejada, casi en automático, tanto así que el estreno fue muy exitoso en su primer fin de semana.
Pero el éxito pudo ser mayor: fue un gran error deshacerse de Melissa Barrera y probar lo que tal vez hubiese sido una transformación interesante y hasta inteligente hacia un relevo generacional que quizá enfrentaría a las hermanas Sam y Tara Carpenter (Barrera y Ortega). Cabe señalar que Barrera estaba demostrando un talento actoral sobresaliente en esta saga y en algunas series, y que sigue explotando en producciones menores en un mal rato que le ha hecho pasar el veto, aunque ya se maneja la noticia de una gran oportunidad en Broadway debido precisamente a su capacidad histriónica.
Y pues no. “Scream” ya no es lo mismo sin Melissa Barrera.
País: Estados Unidos. Año: 2026. Dirección: Kevin Williamson. Producción: James Vanderbilt, Paul Neinstein, William Sherak. Guion: Guy Busick, Kevin Williamson. Historia: James Vanderbilt, Guy Busick. Basada en “Scream” de Wes Craven. Música: Marco Beltrami. Fotografía: Brett Jutkiewicz. Montaje: Jay Prychidny. Productora: Spyglass Media Group, Project X Entertainment. Distribución: Paramount Pictures. Intérpretes: Neve Campbell, Courteney Cox, Isabel May, Jasmin Savoy Brown, Mason Gooding, Matthew Lillard, Joel McHale.

