Muertos muy vivos: 15 películas de zombies
 
Por Hugo Lara Chávez
 
Los zombies regresan a los reflectores que tanto les atraen, pero esta vez han dejado las malolientes producciones de bajo presupuesto que les dieron origen y se han colocado como protagonistas de una superproducción, “Guerra Mundial Z” (World War Z, 2013), esta vez acosando a uno de los más cotizados galanes de Hollywood, Brad Pitt. 
 
Las películas de zombis apelan a dos de los resortes fundamentales del cine de terror: la persecución y el asedio. Las zombis acosan a los vivos todo el tiempo, en eso consiste el terror que causan y claro, sobre todo, al hecho de que los quieren despanzurrar a como dé lugar. El acoso es uno de los temores más elementales del ser humano, apelando a la pequeña parte de su AND reptil, como lo muestran los juegos infantiles de corte paranoico, como las escondidillas. Esa emoción, mezclada con el pavor, es la base primitiva de casi todas las tramas zombies.
 
Sin embargo, a lo largo de la historia del cine, el subgénero zombi (o zombie) se ha enriquecido de múltiples formas, gracias a aportaciones de buenos directores que han hecho que los muertos-vivientes e infectados sean una especie en evolución darwiniana a lo largo de más de 70 años de tradición cinematográfica. 
 
El zombi es, según la wikipedia, “una figura legendaria propia de las regiones donde se practica el culto vudú. Se trataría de un muerto resucitado por medios mágicos por un hechicero para convertirlo en su esclavo”. Esta definición corresponde a las primeras películas de los años treintas, ambientadas sobre todo en Haití, aunque gradualmente se permitió situarlos en escenarios occidentales, en especial en los apacibles suburbios de Estados Unidos. Igualmente, al principio solía figurar un villano megalómano, un científico loco o un nazi irredento, que intentaba formar un ejército con estas criaturas para sus malévolos planes. 
 
Una noción más moderna del zombi, consumada sobre todo en la ya legendaria “La Noche de los Muertos Vivientes”, admite otras causas y orígenes, como un virus liberado por accidente de un laboratorio, una radiación nuclear o el efecto de un agente extraterrestre, que zombifican a las víctimas sin que obedezcan necesariamente a un amo o ente dominante. Con el paso de los años, además, el subgénero se fue decorando con vistosos estallamientos de vísceras y sesos, así como de ciertos principios, como el hecho de que para acabar con ellos hay que volarles sus cerebros. 
 
En seguida, ponemos a su consideración una selección de las películas de zombis, para el deleite de los aficionados a las tacos de tripas y de sesos. Van en orden cronológico.
 

White Zombie (1932)

Suele señalarse a “White Zombie” como la cinta inauguradora del subgénero zombi y por ello merece estar en esta lista. El filme, dirigido por Victor Halperin, narra la intriga en la que se ve envuelta una joven pareja, Madeleine y Neil Parker, quienes viajan a contraer nupcias a Haití, por invitación de Charles Beaumont, un conocido que tiene una plantación allá. Una vez en las Antillas, Beaumont se obsesiona con la mujer y, para hacerse de sus favores amorosos, pide la ayuda de un hechicero, Legendre, quien le proporciona una droga que la zombifica, el famoso “coup de poudre” (golpe de polvo, en francés), que lleva a la víctima a la muerte, para luego ser reanimada. Legendre, por supuesto, es guiado por sus propias malas intenciones.
 
Hay que ver a Bela Lugosi como el hechicero Legendre. El inmortal actor estaba en plena gloria después de su interpretación de Drácula.
 

I Walked With a Zombie (1943) 

Una vez más, una inocente mujer, esta vez una enfermera canadiense, Betsy (Frances Dee), se traslada a una isla antillana para atender a Jane, la esposa del propietario de una plantación, Paul Holland (Tom Conway), quien sufre de una incurable fiebre tropical. En un ambiente rodeado de supersticiosos aldeanos, la enfermera intenta todo para aliviar a la mujer, pero sus recursos científicos fracasan, de modo que decide acudir a los ritos del vudú. En ese proceso, descubre que la madre de Paul es quien ha convertido en zombi a la mujer, para interponerse en la rivalidad amorosa que ésta ha despertado entre sus dos hijos. La cinta fue dirigida por Jacques Tourneur.
 
La trama en general está más próxima a un thriller que a una película de terror y, en ese sentido, es muy intrigante y ambigua. Además, la recreación de los ritos vudú le dan un tono aún más inquietante, si bien prevalece la imagen exótica de los habitantes antillanos, de sus mitos y su salvajismo.
 

Santo contra los zombies (1961)

Dirigida por Benito Alazraki, esta cinta de aventuras protagonizada por el mexicanísimo Santo, el Enmascarado de Plata, forma parte de las credenciales de este superhéroe que, como pocos, se enfrentó a todos los monstruos de abolengo: dráculas, hombres-lobos, frankensteins, momias guanajuatenses, extraterrestres, científicos locos, etcétera. Contra los zombis, el querido Santo, luchador y agente secreto, se enfrenta a un villano enmascarado que crea desde su laboratorio subterráneo una pequeña legión de zombis, para… bueno, eso es lo de menos.
 
Pocas veces se podrá ver a los zombis en escenas de lucha libre, aplicando la hurracarrana o dando patadas a la filomena, así que esta película tiene la singularidad de haberlo logrado.
 
 


La Noche de los Muertos Vivientes (The Night Of The Living Dead, 1968)

George A. Romero irrumpió en el género del terror con este clásico que costó en su época una bicoca (114 mil dólares) y que convirtió a los muertos-vivientes en unas celebridades del cine. Un grupo de personas se atrinchera en una vieja granja, donde deben sobrevivir al inexplicable ataque de los muertos, reanimados con un apetito asesino por la carne humana. La película estableció nuevos códigos del subgénero y abrió camino al estilo gore que sobrevendría en la década siguiente. Romero volvería al mismo tema en sus cintas “Amanecer de los muertos” (Dawn Of The Dead (1978) y “El Día de los muertos” (Day Of The Dead, 1985), y en la tardía “La Tierra de los Muertos” (Land of the Dead, 2005).
 
La negra ironía del desenlace continúa causando su efecto de sorpresa. Hay que mirar al filme también con la lente se su época para comprender el impacto tanto en su contenido explícito como metafórico: el de los Estados Unidos de la Guerra de Vietnam y la Guerra Fría.
 
 

 

El Amanecer de los Muertos (Dawn of the Dead, 1978)

La segunda cinta de Romero es considerada por muchos la mejor de su filmogafía zombi. “El Amanecer de los Muertos” fue objeto ya de un remake en 2004, bajo la eficiente batuta de Zack Snyder, quien reformuló la historia con una serie de buenas adecuaciones. De la versión de 1978, la premisa es similar a la de “La Noche…” pues de hecho es su continuación. Con las actuaciones de Gayleen Ross, David Emge, Scott Reinger y Ken Foree,  esta vez, en medio del caos que desata la el ataque de los zombis, dos reporteros y dos policías roban un helicóptero y deciden atrincherarse en un centro comercial, donde hacen frente al acoso de los muertos-vivientes y a otras amenazas insospechadas..
 
“El Amanecer de los Muertos” llevó al extremo gore a los filmes de su tipo, lo que valió a la sazón una fuerte presión de parte de la censura. Aunque de por sí era una película larga, Romero presentó la versión del “corte del director” posteriormente. 
 

Zombie 2 (1979)

El temperamento de los italianos se conoce, entre muchas cosas, por tener un alto sentido del oportunismo. En el cine, eso ha permitido para bien que florezcan subgéneros como el spagueti-western y el llamado spagueti-zombie. Sobre éste último, se trata de una reinterpretación a la italiana de las películas de muertos-vivientes que tiene en “Zombie 2” una de sus cumbres. Dirigida por Lucio Fulci, la película se tituló astutamente como si fuera la secuela del filme de George A. Romero, “El Amanecer de los Muertos”, que en Italia se conoció como “Zombie”, a secas.  Un yate llega a Nueva York con un zombi como único tripulante. El dueño del bote se encuentra desaparecido y su hija, Anne Bowles (Tisa Farrow), junto a un reportero (Ian McCulloch), viaja a buscarlo a una isla de las Antillas. Ahí encuentran a un científico (Richard Johnson), que busca la vacuna contra una enfermedad que vuelve a la vida a los muertos pero con un apetito voraz por las personas.
 
Tal vez la trama no sea necesariamente la más original, pero tiene en cambio buenas salpicaduras de sangre, una atmósfera inquietante y un ejército de  zombis que honran al arquetipo de su especie.
 
 

 

El Regreso de los Muertos Vivientes (The Return of the Living Dead, 1985)

Aunque el título tiene toda la pinta de ser una continuación de “La Noche de los Muertos Vivientes”, de Romero, en realidad es una cinta que le brinda un homenaje muy a su manera. Dirigida por Dan O’Bannon, el filme narra el caso de dos empleados que trabajan en un almacén y que liberan por accidente un gas que tiene la capacidad de revivir a los difuntos. El efecto llega rápidamente a un cementerio contiguo, donde se halla un grupo de jóvenes incautos que…, bueno, ya se imaginan lo que sigue. Son memorables las actuaciones de Clu Gulager y Linnea Quigley.
 
Es una de las primeras veces donde se ve a los zombis moverse con gran rapidez, a diferencia de lo habitual. Eso contribuye a que los ataques masivos sean verdaderamente climáticos. Y, además, hay una buena dosis de comicidad a lo largo del relato.
 

Braindead  (1992) 

Antes de consolidarse como cineasta de grandes ligas con la saga de “El Señor de los Anillos”, Peter Jackson incursionó en el cine de zombies con “Braindead”. Una extraña criatura es capturada y alojada en el zoológico de Nueva Zelanda, a donde acude el tímido Lionel (Timothy Balme) y su prospecto de novia, Paquita (Diana Peñalver). Pero la posesiva madre del muchacho, en un ataque de celos, se une al paseo y, para su desgracia, es mordida por el animal, quien provoca su muerte y, posteriormente su zombificación. Así, comienza a morder a toda persona que se le pone en frente para convertirlos en zombies. Paquita conoce así que hay algo peor que una suegra celosa: una suegra-zombi.
 
El humor malsano combinado con las saludables descargas de sangre hacen una combinación por demás atractiva
 

“Dellamorte Dellamore”  (1994)

Se trata de una de las películas más curiosas y originales que se han adentrado en el mundo de los muertos-vivientes, obra del director italiano Michele Soavi. En “Dellamorte Dellamore”, Rupert Everett interpreta a Francesco Dellamorte, quien es el encargado de velar el cementerio de un pueblo italiano pero, sobre todo, de asegurarse que los muertos que resucitan por razones misteriosas sean rematados a tiempo, para no incomodar la vida de los vecinos. Todo marcha bien hasta que, claro, se cruza en el camino una hermosa viuda (la etérea Anna Falchi), cuya muerte trastorna la rutina del personaje, o más bien sus sorprendentes resucitaciones.
 
El aire macabro y poético está lleno de guiños existenciales y, eso mismo, se sintetiza en los apellidos de los dos protagonistas, que se traducirían como “De la muerte del amor”. 
 

Exterminio (28 Days Later, 2002) 

El británico Danny Boyle, después de probar las mieles económicas pero también las insatisfacciones creativas de los grandes estudios, volvió al cine independiente con “Exterminio”. Situada en Londres, la premisa de la historia atribuye el proceso de zombificación a un experimento científico que se sale de control y que provoca, si bien no la muerte, una transformación que hace presa de una violencia irracional a sus víctimas. El filme narra la historia de Jim (Cillian Murphy), quien sufre un accidente que lo deja inconsciente 28 días. Cuando despierta, el virus ya se ha propagado y, para su sorpresa, descubre que Londres no tiene nada qué ver con lo que conocía. Así, deambula con otros sobrevivientes hasta una base militar, donde los peligros provienen de los lugares menos pensados.
 
Los riesgos de Boyle para manipular a su favor los códigos del subgénero. Así, echa mano de los que le sirven, pero igual se toma licencias para proponer cosas distintas. Cabe anotar que varios fans del género prefieren la segunda entrega, “28 Weeks Later” dirigida por el español Juan Carlos Fresnadillo.
 

Resident Evil (2002)

Cualquier película que se basa en un videojuego tiene en su ADN una trama muy simple: un héroe que debe superar pruebas cada vez más difíciles para llegar a su objetivo. Punto. Sin embargo, Resident Evil, dirigida por Paul W.S. Anderson, es de las pocas franquicias de videojuegos que han tenido un aceptable desempeño en pantalla. Situada en un laboratorio subterráneo,  un virus se sale de control y contamina a sus miles de trabajadores, convirtiéndolos en zombis voraces que son manipulados por una fuerza mayor. La computadora del sistema bloquea los accesos para que no escapen, mientras que un comando militar es enviado a investigar lo sucedido. 
 
La heroína femenina, que interpreta Milla Jovovich, se encuentra a la altura del personaje del videojuego y, a su vez, le da autenticidad al ambiente de acción.
 
 

 

El Despertar de los Muertos (Shaun of the Dead, 2004)

 
Hay que precisar que “El Despertar de los muertos”, dirigida por Edgar Wright, es una sátira del cine zombi y no una parodia, puesto que desarrolla una trama original de inicio a fin, con personajes y ambientes propios, adecuando los códigos del subgénero para generar su peculiar humor. El filme narra la historia de Shaun (el inigualable Simon Pegg), quien vive en su pueblo en Inglaterra entre la monotonía y la mediocridad azuzada por su inseparable amigo Ed (Nick Frost), razón por la cual su novia lo abandona. Sin embargo, para reconquistarla decide poner en orden su vida, pero para su desgracia eso ocurre el mismo día en que los zombis atacan al mundo. 
 
El guión y el director logran darle profundidad a los personajes y sus historias, y eso le da mayor valor al tono jocoso del relato que se mantiene de principio a fin.
 
 

 

[REC] (2007)

Esta película española de Jaume Balagueró y Paco Plaza vino a refrescar el género mediante un tratamiento ingenioso y divertido. Incorpora con habilidad el recurso de la cámara subjetiva (hecho famoso por “The Blair Witch Project”) mediante el ánuglo de una reportera de televisión y su camarógrafo, encerrados en un condominio junto a los vecinos del mismo y un grupo de bomberos. 
 
Ante el entusiamos del exigente grupo de seguidores del cine de terror, el filme ha merecido un remake de Hollywood en 2008 (“Quarantine”, de John Erick Dowdle) y un par de sucuelas de aceptable nivel, “[Rec] ²” y “[REC]³ Génesis”. También está anunciada una cuarta entrega de esta saga.
 
 

 

Juan de los muertos (2011)

Su eslogan lleno de la picardía y el oportunismo cubano lo dice todo: “Matamos a sus seres queridos”. Los zombies tropicalizados toman La Habana pero hay alguien que les opone resistencia con mucho ingenio y un poco de ron ¡Pobres mentecatos!. Divertida, irreverente. Una metáfora brillante sobre la situación de la Cuba actual, oprimida entre el bloqueo económico y el régimen de una revolución en decadencia. Dirigida y escrita por Alejandro Brugués, con una sobresaliente actuación de Alexis Díaz de Villegas.
 
El humor de mala leche se destila por todas partes.
 
 

 

Halley (2012)

El guardia de un gimnasio ya no puede ocultarle a los demás que está más muerto que vivo. Su cuerpo putrefacto, lleno de larvas y llagas, sirve como metáfora para describir la solitaria circunstancia de un zombi ensimismado en la bulliciosa Ciudad de México. La ópera prima de Sebastián Hoffman es una inquietante fábula existencialista fertilizada por las ideas de la descomposición y lo tenebroso, sin ser estrictamente una película de terror. 
 
Esta película cambia con astucia el paradigma sobre el zombie: se trata de una tímida criatura que es devorada por la indiferencia que lo rodea.
 
 

FOTOGALERIA

 

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi1.jpg

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi2.jpg

 

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi3.jpg

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi4.jpg

 

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi5b.jpg

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi6.jpg

 

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi7.jpg

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi8.jpg

 

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi13.jpg

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi10.jpg

 

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi11.jpg

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi12.jpg

 

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi9.jpg

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi14.jpg

 

http://www.correcamara.com.mx/wp-content/uploads/2024/05/files/zombi15.jpg%20.jpg

 
 
Más filmografía zombie
 
Plan 9 del Espacio Exterior (Plan 9 from Outer Space, 1959)
La Plaga de los Zombies (The Plague of the Zombies, 1966)
El Último Hombre… Vivo (The Omega Man, 1971)
Rabia (Rabid, 1977)
La Niebla (The Fog, 1980)
La Nave Fantasma (Death Ship, 1980)
La Invasión de los Zombies Atómicos (Nightmare City, 1980)
Zombies Tóxicos (Bloodeaters, 1980)
Creepshow (Creepshow, 1982)
Re-Animator (Re-Animator, 1985)
La Serpiente y el Arco Iris (The Serpent and the Rainbow, 1988)
Ghost Lake (2004)
Grindhouse (2007)
Diary of the Dead (2007)
Exterminio 2 (28 Weeks Later…) (2007)
 

Por Hugo Lara Chávez

Cineasta e investigador. Licenciado en comunicación por la Universidad Iberoamericana. Director-guionista del largometraje Cuando los hijos regresan (2017). Productor del largometraje Ojos que no ven (2022), entre otros. Director del portal Correcamara.com y autor de los libros “Pancho Villa en el cine” (2023) y “Zapata en el cine” (2019), ambos con Eduardo de la Vega Alfaro; “Dos amantes furtivos. Cine y teatro mexicanos” (coordinador) (2015), “Luces, cámara, acción: cinefotógrafos del cine mexicano 1931-201” (2011) con Elisa Lozano, “Ciudad de cine” (2010) y"Una ciudad inventada por el cine (2006), entre otros.