Por Lorena Loeza

Quizás las películas que más nos gustan, o que mayormente recordamos, son las que nos sorprendieron ofreciendo de inicio algo que terminó por avanzar hacia un rumbo que no advertimos.

Algo así sucede con esta cinta dirigida por Todd Field, que no sólo sorprende por los alucinantes giros en la trama, sino por lo inusual en el tratamiento de temas tan controvertidos como el abuso en ejercicio del poder, la cultura de la cancelación, la élite dentro de la industria del arte. Esta mirada panóptica, no deja nada afuera al construir un estremecedor y a ratos, aterrador relato.

¿De qué trata? Nos presenta a Lydia Tár -interpretada por Cate Blanchett pasando por su mejor momento- una directora de orquesta de fama mundial, que está a punto de hacer historia al ser seleccionada para grabar en vivo la 5ta. Sinfonía de Gustav Mahler. Se puede ver actualmente en la Cineteca Nacional y otras salas.

Tár es una estrella en todo el sentido de la palabra. Su voz importa, su figura destaca en un mundo dominado por hombres. La entrevista con la que arranca la cinta es una crítica contundente a lo elitista que es el ambiente del arte y la música clásica. Una Blanchett lúcida, brillante, con voz pausada y total autoridad, habla de las barreras del género, de las pocas mujeres que han logrado sobresalir en este ambiente, de lo que significa dirigir una orquesta importante. Casi se la habíamos comprado

Sin embargo, poco a poco el relato cambia hacia escenas donde esa misma Lydia Tár cuestiona a sus alumnos acerca de la cultura de la cancelación, de un modo que más que didáctico resulta humillante. Esa es en realidad Lydia Tár ejerciendo el poder que tiene en todas las facetas de su vida, incluso en la intimidad, donde arrincona a su pareja (Nina Hoss) y a su asistente a un papel sumiso y obediente, en donde ella siempre lleva el mando.

En este mapa, lo único que brinda ternura al férreo carácter de Lydia, es su pequeña hija, por lo que no duda en amenazar a las chicas que la acosan en la escuela, demostrando así lo que es más sobresaliente de su personalidad: el ejercer autoridad sobre las demás personas a fuerza de intimidación.

Pronto entendemos que “Tár” es mucho más que sólo una cinta que hable del género dentro de la élite cultural. Poco a poco va convirtiéndose en un estremecedor relato acerca de la pérdida del autocontrol, la lucha contra los fantasmas personales y los abusos que se pueden cometer desde una posición privilegiada. Y lo de fantasmas, por cierto, no es del todo una metáfora. Gritos que parecen alucinaciones, encuentros con monstruos, sueños asfixiantes, siembran la duda entre las y los espectadores, acerca de lo que es real y lo que no en la mente de Lydia.

Field, sin embargo, tiene cuidado de que las lecturas no se contrapongan y permitan distintos niveles de interpretación. Un guion que no es plano, y que entrelaza las motivaciones sin contradecirse ni confundir, es también digno de destacarse.

Este delicado trabajo de orfebrería, logra que si alguien quiere mirarla como una manifiesto en tiempos de cancelación y del movimiento #MeToo, la cinta funciona. Pero si alguien quiere leerla como el ascenso y caída de una mujer ególatra y controladora, también funciona. Y finalmente, si se quiere ver como el aterrador relato de las obsesiones y los demonios personales, también es válida. A ratos cercana a Promising Young Woman, (Una chica prometedora, E. Fennell, USA 2020) a ratos a Whiplash (D.Chazelle, USA 2014) y a ratos al Black Swan ( El Cisne Negro, D.Aronofsky, USA 2014) la cinta consigue, sin embargo, construir su propia voz de manera muy potente.

“Tár” resulta ser una mirada panóptica, que sólo es posible realizar haciendo gala de los recursos narrativos que el cine como arte posee. Y eso, justamente es lo que la convierte en una auténtica y deslumbrante obra de arte.

Tár

(Tár?, Estados Unidos, 2022, Dur.: 158 mins.)
 
Director: Todd Field Guión: Todd Field. Dir. Fotografía: Florian Hoffmeister  Fotografía: Color  Edición: Monika Willi. Con: Cate Blanchett (Lydia Tár), Noémie Merlant (Francesca Lentini), Nina Hoss (Sharon Goodnow), Sophie Kauer (Olga Metkina), Julian Glover (Andris Davis), Allan Corduner (Sebastián Brix), Mark Strong (Eliot Kaplan).  Productor: Todd Field, Scott Lambert, Alexandra Milchan Productora: Standard Film Company, EMJAG Productions. Distribuidora: Universal. Clasificación: B.

Por Lorena Loeza

Es Maestra en Estudios Latinoamericanos y Licenciada en Sociología por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Es Profesora en Educación Preescolar por la Escuela Nacional de Maestras de Jardines de Niños. En el año 2000 recibió la Medalla Alfonso Caso al Mérito Universitario, por parte de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Fue Votante Internacional de los Globos de Oro en su edición 2025. Ha participado como ponente en congresos nacionales e internacionales de análisis cinematográfico como el Coloquio Nacional de Cine Regional, organizado por la UNAM y la Universidad de Guadalajara; el Coloquio sobre Cine Mexicano, organizado por el FestivaL Internacional de Cine de Morelia; también impartió la Conferencia “La idea del mal en El Exorcista” en la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Morelos. Participó en la publicación conjunta “Femmes Fatales. 12 escritoras hablan de cine de terror” editado por el Festival Macabro y Editorial Samsara y en “Año Covid. Notas sobre el cine y la cultura en el año de la pandemia” publicación conjunta de Corre Cámara y Alphaville Cinema. Actualmente es consultora en temas de género y derechos humanos. Es colaboradora en Corre Cámara y otras publicaciones electrónicas de análisis cinematográfico; y en la Silla Rota en temas de género y derechos humanos.