Title: BREAKFAST CLUB, THE ¥ Pers: NELSON, JUDD / ESTEVEZ, EMILIO / SHEEDY, ALLY / RINGWALD, MOLLY / HALL, ANTHONY MICHAEL ¥ Year: 1985 ¥ Dir: HUGHES, JOHN ¥ Ref: BRE008CG ¥ Credit: [ UNIVERSAL / THE KOBAL COLLECTION ]

Por Hugo Lara Chávez

Bender: ¿Te llevas bien con tus padres?
Andrew: Si te digo sí soy un idiota ¿correcto?
Bender: Eres un idiota de cualquier manera, pero si dices que te llevas bien con ellos eres además un mentiroso.

En la pasada fiesta de los MTV Movie Awards una tercia de actores de medio pelo sube a recibir un reconocimiento especial. La audiencia más joven, la que anda por los veinte años o menos, no tiene la maldita idea que hacen ahí esos tipos, y por qué se le rinde homenaje a una película que tiene el ridículo título de The Breakfast Club. Esta es la historia.

El despertar a los treintaytantos

De lejos parece sal gruesa, una película de estereotipos. Pero hay que mirarla de cerca para descubrir su grano fino. En efecto, esta es una película imperfecta, pero que refleja el nervio de su época, que se ha establecido en una película generacional certificada por la identificación que motiva entre muchos hombres y mujeres que ahora andan por los treintaytantos y que alguna vez en la adolescencia fuimos tocados por la sencilla historia que narra The Breaksfast Club (1985)—El Club de los Cinco, como se le puso en México—, el encuentro de cinco chicos opuestos entre sí que son forzados a pasar un sábado juntos en su desolada escuela.

La rebelión de las mayorías

Cada quien escoge las imágenes que mejor los retratan con el deseo que se les recuerde así al paso del tiempo. Esto igual funciona de manera colectiva. Cada generación encuentra sus retratos en la música, en el arte, en los libros y en las películas. Y no es que haya un consenso absoluto, pero las preferencias de las minorías son sepultadas por la dictadura de las mayorías. Así que dentro de la gruesa y dominante franja de la cultura popular se mira amplificada The Breakfast Club.

En México, la popularidad de esta película se debe sobre todo al apogeo del formato jurásico Betamax. Como se sabe, la expansión del video doméstico revolucionó el consumo de películas en los ochentas y justamente The Breakfast Club fue uno de sus primeros éxitos, una producción modesta que aspiraba a obtener beneficios dignos de su propia estatura.

No se trata de un cine intelectual, pues posee códigos básicos que son manejados fácilmente por el gran público. En The Breaksfast Club esto funciona a partir de un cóctel de cinco personajes, todos compañeros del colegio: un atleta (Andrew/Emilio Estevez), un nerd (Brian/Anthony Michael Hall), un gandalla inadaptado (Bender/Judd Nelson), una chica rica (Claire/Molly Ringwald) y una freak, oscura e introvertida (Allison/Ally Sheedy). No son amigos entre ellos y socialmente son incompatibles, pero han sido obligados a ir al colegio en sábado como castigo por una falta grave que cada uno cometió. El contraste entre ellos es el capital a explotar en el itinerario del relato. Poco a poco, cada uno desfoga los conflictos de sus entornos familiares, que los marca, que moldea sus personalidades, y sobre todo que los oprime.

20 años sin sábados

Bender arranca ociosamente las hojas de un libro de Moliere. Más tarde, los cinco personajes comparten un churro de mariguana, que los pone en estado alegre. Allison, en un momento dado, narra con morbo un falso affaire que sostiene con su psicoanalista, casado y de mayor edad. Y no es que estas escenas resulten muy provocadoras el día de hoy (¿alguien pensó en Temporada de patos?), pero son unos indicadores del enfoque político de la película, una liberalidad que marcha en paralelo al conservadurismo reaganiano del sistema. Pero sobre todo, The Breakfast Club habla sobre la brecha generacional, el clamor de unos jóvenes inconformes por las reglas paternas.

Por eso se vuelven tan importante los símbolos de rebelión en The Breakfast Club. Y sin embargo, el mensaje de corrección se impone. El trueque final de los personajes es ambiguo, pues parece insinuar el llamado a una guerra aunque también sugiere el fin de la rebelión. ¿A dónde habrán ido todos el lunes siguiente? A veinte años, repiquetea en la conciencia una alarma onomatopéyica: don’t don’t don’t, don’t…. suma de nostalgia y reacción pavloviana que responde a las notas de la magnífica rola de Simple Minds ‘Don’t you (Forget about me)’. No, no nos hemos olvidado.

¿Y tú con quién te identificas?

Nombre: Emilio Estevez
Personaje: Andrew, el atleta
En 1985: Una de las máximas figuras del Brat Pack, heredero del talento de su padre, el también actor Martin Sheen
En 2005: Después de una carrera desigual, en el cine ha sido relegado a papeles secundarios. Su futuro puede estar en el guionismo y la dirección, áreas en las que ha incursionado varias veces. Pero se ve difícil

Nombre: Molly Ringwald
Personaje: Claire, la chica fresa
En 1985: Es la princesa indiscutible de la comedia adolescente
En 2005: Aunque eventualmente puede vérsele en una serie de televisión o una película, como actriz es inexistente para el gran auditorio. La mala suerte y las malas decisiones arruinaron su carrera. Es sabido que rechazó los estelares de cintas como Pretty Woman y Ghost.

Nombre: Anthony Michael Hall
Personaje: Brian, el nerd
En 1985: Su simpática presencia le sitúan como un versátil y prometedor actor
En 2005:Después de la fama que gozó en su adolescencia, ha sido rescatado por series televisivas como The Dead Zone (2002).

Nombre: Ally Sheedy
Personaje: Allison, un caso perdido
En 1985: Un talento precoz que se reveló primero como escritora y luego como poderosa y atractiva actriz
En 2005: Ha hecho una carrera discreta pero constante. Le ha faltado fortuna pero hay quien piensa que pudiera tener un segundo aire… como actriz de cuadro

Nombre: Judd Nelson
Personaje: Bender, el buscapleitos
En 1985: Un joven actor de fuerte presencia, llamado a convertirse en el nuevo Robert De Niro
En 2005: Con muchas dificultades pero ha podido mantenerse vigente, sobre todo debido a su participación en peliculitas y series televisivas como Suddenly Susan, al lado de Brook Shields.

Las Palabras del Club

He aquí las menciones de doce palabras claves en el guión de The Breakfast Club

Amigo: 22 veces
Amor: 5 veces
Escuela: 21 veces
Estúpido: 3 veces
Fuck: 26 veces
Idiota: 4 veces
Madre, mamá: 18 veces
Maestro: 2 veces
Mierda: 28 veces
Padre, papá: 32 veces
Padres: 12 veces
Sexo: 1 vez

Por Hugo Lara Chávez

Investigador, escritor y cineasta, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Artes (2023). Egresado de la Licenciatura en Comunicación por la Universidad Iberoamericana. Ha producido el largometraje Ojos que no ven (2022), además de dirigir, escribir y producir el largometraje Cuando los hijos regresan (2017) y el cortometraje Cuatro minutos (2021). Fue productor de la serie televisiva La calle, el aula y la pantalla (2012), entre otros. Como autor y coautor ha publicado los libros Pancho Villa en el cine (2023), Zapata en el cine (2019) en calidad de coordinador, Dos amantes furtivos: cine y teatro mexicanos (2016), Ciudad de cine (2011), *Luces, cámara, acción: cinefotógrafos del cine mexicano 1931-2011* (2011), Cine y revolución (2010) como editor, y Cine antropológico mexicano (2009). En el ámbito curatorial, fue curador de la exposición La Ciudad del Cine (2008) y co-curadór de Cine y Revolución presentada en el Antiguo Colegio de San Ildefonso (2010).En el ámbito periodístico, ha desarrollado crítica de cine, investigación y difusión cinematográfica en diferentes espacios. Desde 2002 dirige el portal de cine CorreCamara.com. Es votante invitado para The Golden Globes 2025.