Por Cecilia Rodarte

En su edición número veintiuno, la feria de arte cerró con 81,000 visitantes y un balance positivo: se reportaron buenos niveles de venta desde su inauguración. Los precios fueron diversos para ajustarse al presupuesto de distintos niveles de coleccionistas.

Como siempre, participaron galerías de gran relevancia nacional –Hilario Galguera, Kurimansutto, Proyectos Monclova—, así como galerías de importancia internacional. Destacó Pace Gallery, que probablemente llevó a MACO la obra de arte más cara de la feria: ‘Untitled #5’ de la pintora minimalista Agnes Martin, valuada en 5.5 millones de dólares. En su booth presentó además una instalación inspirada en la geometría y los colores emblemáticos de Luis Barragán, donde fue figuraron piezas de artistas tan celebrados como James Turrell, y obra reciente del también cineasta Julian Schnabel: un par de retratos de Frida Kahlo pintados sobre platos rotos.

Pocos sabían que en un espacio cultural próximo a inaugurarse (el próximo octubre) ocurría uno de los eventos más exclusivos y emocionantes del Art Week 2025: en La Cuadra San Cristobal, de Barragán, Marina Abramovic presentó su performance. Como narra Sylvia Navarrete en el suplemento Laberinto, de Milenio: “El golpe maestro de la feria Zona Maco 2025 sucedió extramuros. Nadie recuerda haber tenido en México a Marina Abramović”. (1)

Como un breve eco de la presencia de la artista en la Ciudad de México, la Galería Sean Kelly mostró como pieza central la fotografía monumental de Marina Abramovic ‘El Mensaje’ (2024), así como ‘Levitation of Saint Therese’ de la serie ‘The Kitchen, homage to Saint Therese’, una videoinstalación de 3 minutos en loop. También presentó otras videoinstalaciones, como ‘Future Herbarium’ de Laurent Grasso.

Otras videoinstalaciones sobresalientes fueron ‘Machine Hallucinations LNM: Fauna 2024’ de Refik Anadol: díptico cuadrafónico en el que dos pantallas verticales enfrentadas muestran diversas aves que se comparan con su misma imagen, generada por IA. También ‘Hormonium’ (2022) de Rafael Lozano Hemmer presentado por la Galería Max Estrella, en la que un software generativo despliega frases y palabras en la pantalla de un ordenador.

En video-escultura, la Licht Feld Gallery exhibió piezas de Marck, ‘Black Hair (small)’ y ´Pyramide’, en la que la pantalla de TV aparece intervenida misteriosamente por una pirámide en el centro. En contraste, la galería HOFA presentó una propuesta austera en extremo: bastidores vacíos enmarcando una frase que evoca imágenes—el esqueleto de una historia cinematográfica—llamativa por su sencillez, sobre todo considerando que esta galería representa a artistas cuya obra es muy elaborada.

La presencia de Rodrigo Garrido, por su parte, se siente cada vez más. Presentó sus “esculturas sensibles” como ‘Product Recall’(2024), que fusionan inteligencia artificial, arte digital y simulaciones por computadora para reflexionar sobre el mundo humano y la tecnología.

El artista Breakfast presentó una de sus obras más recientes ‘Portraits in dark blue and gold 3×1’ una pieza cinética e interactiva controlada por computadora que invita al espectador a convertirse en parte de ella. Mientras contemplas la pieza, esta graba un breve clip de tu interacción para recrearla mientras te contemplas convertido en una suerte de mosaico, que después recreará como parte de toda su historia.

Quizás el comentario más interesante sobre la tecnología es la pieza  que presentó la galería de LMI: ‘Perecedero, artefacto de pensamiento’ de Pablo Boneu, en la que una fruta y una réplica escaneada e impresa en 3D de esa misma fruta son encapsuladas juntas, para desatar reflexiones y recordar que la energía fluye en una sola dirección.

En fotografía, Terreno Baldío destacó con piezas clásicas de Manuel Álvarez Bravo, además fotografías del escultor Javier Marín, quien expande la escultura a otros territorios del arte, y del artista que más recientemente se ha incorporado a la galería: Rogier Houwen, fotógrafo de los países bajos, que presentó una serie fotográfica realizada durante un viaje a México en 2024. Las impresiones presentadas hacen una exploración extrema por el contraste y el color blanco, que deriva en un delicioso infinito de tonos medios.

Algo que llamó la atención fue el avance de la pintura frente al arte conceptual, cada año ha ganado más terreno. Entre las participaciones más comentadas estuvo la valiente participación de la galería Norway’s OSL Contemporary, que presentó una sola pieza monumental de Vanessa Baird, instalación imponente de rollos de papel de gran formato en los que se aprecia el paso y la tortura de la guerra, y en la que se lee discretamente ‘End the occupation Boycott Israel’. Tras el genocidio, es una sorpresa que se presente una obra tan desafiante, ya que normalmente se evita en estos espacios la obra con contenido político.

También destacó la propuesta lumínica de Goga Trascierra que hace lámparas escultóricas a partir de materiales descontinuados, o materiales en bruto que se utlizan usualmente en los procesos de construcción.

Un aspecto relevante de la feria, fue el premio de 100,000 USD otorgado por Erarta Foundation. Diversos artistas fueron nominados y el público eligió su pieza predilecta mediante un voto único incluido en cada boleto. Ganó el fotógrafo norteamericano Rob Woodcox quien para su obra ‘Otherworld’ tomó como locación la sorprendente huasteca potosina y su Xilitla, en la que montó modelos en ropa interior nude. Un dejo de ironía la hospitalidad mexicana con este y otros artistas extranjeros en el contexto político tan tenso que existe con la frontera del norte.

Fuera de la feria, que ha derivado en el Art Week de la CDMX ocurrieron una gran cantidad de eventos y ferias paralelas. La favorita de quienes llegaron a visitarla fue La Factoría de Nada, obra monumental en sí misma, montada en el interior de una fábrica, que ofreció una experiencia profunda, en la que pudieron sentirse las musas y su arte.

Debido a la cantidad de eventos y experiencias que ocurrieron en tan solo una semana, varios encabezados de revistas de arte ponderaron: ‘hay muchos artistas, pero quizás el mercado no está listo para este enorme movimiento’.

(1) https://www.milenio.com/cultura/laberinto/marina-abramovic-en-mexico-loca-de-manicomio