Por José Emilio Reyes Rocher

Me resulta difícil pensar en la última vez que fui al cine a ver una película de la que no tenía la menor idea de la trama. Sobre todo, hoy en día en que uno es bombardeado constantemente con publicidad, ya sean comentarios en redes sociales, videos, fotos, o cualquier otro tipo de estrategia de mercadotecnia que los estudios quieran emplear para llamar la atención a un producto nuevo (recuerdo que en la Ciudad de México me topé con varias estatuas tamaño real de algunos monstruos para promocionar la serie de Witcher). Por eso es que me llama la atención que, al ir a ver Hoppers, lo único que sabía era que se trataba de una película animada producida por Disney-Pixar. Así que al llegar al cine y sentarme en mi butaca pude experimentar el ver la historia desarrollarse sin que yo tuviera alguna preconcepción de la misma, haciendo que la película no contase con puntos a favor ni en contra al momento de desarrollarse. Me complace en decir que al final de la proyección, el resultado terminó muy a favor de la cinta.

LA TRAMA: Mabel es una niña que vive con su abuela cerca de un claro donde conviven muchos animales, entre los que destacan los castores. Cuando la abuela fallece, Mabel decide cuidar de dicho claro por su cuenta. Un día, el alcalde de Beaverton anuncia que, debido a que los animales han abandonado el claro, va a construir una autopista que unifique todo el pueblo. Esto impulsa a Mabel a intentar salvar el claro, pero todos sus intentos fracasan. Hasta que descubre que su profesora de ciencia ha desarrollado una tecnología que le permite entrar en el cuerpo de un castor artificial (un robot) y gracias a esto puede comunicarse con otros animales. Mabel decide entrar en el cuerpo artificial para convencer a los animales de volver al claro.

Como dije al principio, al empezar la película no tenía idea de a donde iba, solamente sabía que había un oso y un castor involucrados (por el poster que vi antes de entrar) y nada más. Por eso, conforme se fue desarrollando la premisa estaba totalmente intrigado. No sabía qué iba a pasar o por qué. Les pongo un ejemplo. En una escena, Mabel habla con su profesora de ciencias, la Dra. Sam, quien le informa a la protagonista que la única forma de salvar el claro es si los castores regresan, ya que construirían una presa, el agua regresaría y los demás animales irían al agua. En la noche, mientras Mabel hace guardia en el claro, ve a un castor, lo sigue y el animal aparentemente es “capturado” por una camioneta negra. Lo primero que pensé es que el alcalde estaba “secuestrando” castores para evitar que los animales vuelvan al claro. Pero resulta que el castor era la Dra. Sam en el cuerpo artificial y la camioneta negra era manejada por sus colegas que fueron a recogerla.

La película está llena de momentos así en que yo creí que la historia iría hacia un claro evento, pero en realidad se dirigía a otro lado. Lo mejor es que todo se mantenía coherente (a pesar de lo alocada que se vuelve la trama conforme avanza la película). Es decir, no sacrifican la narrativa por el bien de sorprender al espectador. Sí, hay muchos momentos disparatados, pero congruentes con el mundo que la película establece.

Otro elemento que disfruté mucho es la forma en que manejaron el tema de la superficialidad y la artificialidad. Por un lado, el pueblo entero de Beaverton aplaude al alcalde y lo ven como el político perfecto, mientras este recurre a tácticas no del todo éticas para conseguir su autopista. Mabel ve al alcalde como un corrupto y mentiroso, que engaña a sus votantes para sus propios fines. El alcalde se ve a sí mismo como alguien que hace lo necesario por el bien de la ciudad y sus votantes. Al mismo tiempo, cuando entra al cuerpo del castor, Mabel es celebrada como un miembro valioso de la sociedad animal, la nombran consejera del rey castor y su opinión se vuelve muy respetada. Pero ella, al igual que el alcalde, está engañando a los animales y, también como el alcalde, lo hace porque cree que es por un bien mayor.

La manera en que la película maneja esa dinámica entre la imagen que uno proyecta, las mentiras que uno dice (a otros y a sí mismo) y la necesidad de transformarse (en este caso en sentido literal) para obtener las metas ayuda a crear un vínculo entre la heroína y el “supuesto” villano, haciendo que ambos se vuelvan más interesantes.

PERSONAJES: El elenco de esta película es inmenso, parece que en cada escena entran 3 o 4 personajes nuevos. Afortunadamente el guion es lo suficientemente sólido para mantener ese ritmo sin que el espectador se sienta abrumado o perdido entre tantos personajes. Sin embargo, para una reseña, hablar de todos ellos sería demasiado extenso, así que me limitaré a hablar únicamente de los más importantes.

Mabel: Esta es una protagonista que uno puede entender fácilmente, sus motivaciones quedan muy claras desde el principio: La abuela de Mabel le enseñó a cuidar de la naturaleza. La abuela fallece y ahora Mabel siente que es su deber continuar con el legado de su abuela y el claro en particular tiene importancia emocional al ser el lugar donde ella y su abuela solían pasar el tiempo. Lo impresionante es que Mabel se mantiene como un personaje interesante y agradable a lo largo de la cinta. Hacer una película que gira alrededor de un personaje cuya motivación es la lucha por una causa (ya sea social, política o del medio ambiente), se corre el riesgo de que el personaje se vuelva desagradable, sermoneando constantemente al resto del elenco (y por extensión al espectador), resultando que la trama se caiga. Pero Mabel nunca cae en esa trampa. Se mantiene enfocada en su objetivo, sí; pero su personalidad va más allá. Es curiosa, inteligente, impulsiva y determinada. Hay momentos en que es capaz de dejar de lado su orgullo para enfocarse en lo importante, incluso si eso significa ayudar a quien considera su enemigo.

Al final de la película, es claro que la experiencia vivida cambió a Mabel, no es el mismo personaje que era cuando empezó. Mabel falla, acierta, triunfa, pierde; pero lo más importante es que aprende.

Rey George: El castor Rey de los mamíferos, quien acepta a Mabel, la nombra consejera real y le enseña las reglas del mundo animal. Es alguien sumamente cauto que busca evitar conflictos a toda costa y siempre prefiere el camino menos complicado. Nunca se muestra como cobarde, sino como alguien precavido.

Manteniendo el tema de la superficialidad, el personaje en un principio puede parecer cobarde o indiferente a los problemas de su comunidad, pero la realidad es que él sabe que solucionar esos problemas es algo muy complicado y no es algo que se pueda lograr de la noche a la mañana o con una sola decisión.

Más allá de su papel dentro de la historia, también funge como el guía, tanto para Mabel como para los espectadores, hacia el mundo animal. Nos explica cómo funciona, cuáles son las reglas y el motivo por el que los animales se comportan de cierta manera. Gracias a esto, momentos en que la película se podrían sentir lentas o tediosas, se vuelven interesantes y hasta cómicas, además de que permiten crear otra conexión entre el espectador y la protagonista, ya que ambos estamos en la misma posición ante el nuevo entorno en que nos encontramos.

Alcalde Jerry: Hablar de este personaje es complicado sin hacer “spoilers”, por lo que les recomiendo saltarse este apartado y leer mis comentarios del siguiente personaje. Lo que sí puedo decirles es que es un paso en la dirección correcta para Disney y su problema con pésimos villanos.

Jerry es un alcalde carismático, amado por su comunidad y que proyecta una imagen de rectitud incorruptible. Decide construir su autopista en el claro debido a que los animales se han ido y su proyecto no alteraría la vida silvestre. Al ser una película animada, uno siente el impulso de desconfiar de él y conforme la trama avanza, esos impulsos parecen ser justificados. La palabra importante es “parecen”. Si bien es cierto que Jerry obliga a los animales a irse, sus acciones no son impulsadas por malicia o por un afán de destruir el medio ambiente. No es un villano tipo Capitán Planeta que busca perjudicar al medio ambiente por el hecho de mismo de perjudicarlo. Jerry quiere mover a los animales usando un método no agresivo (es decir, que no los lastime) para poder crear una autopista que beneficie a la comunidad. Aunque se salta las reglas y no es del todo honesto (él afirma que los animales simplemente se fueron), su actuar no tiene verdadera malicia.

Muchas personas ya están cansadas de los villanos sorpresa de Disney. Personajes que en el último acto se rebelan como los obstáculos principales y cuyo desarrollo es nulo en el mejor de los casos o contradictorio en el peor. Aquí en efecto hay una sorpresa con el villano, pero que funciona: Jerry no es el villano. Es el antagonista, sí; pero no es el villano. Tan es así, que él también tiene un arco narrativo, aprende su lección, renuncia a su proyecto de la autopista y ayuda a Mabel. Pero eso no quiere decir que no haya un villano.

 El Villano: Prefiero dejar la identidad del villano sin revelar, ya que es parte del humor de la película. Primero, es un villano sorpresa, pero parece más la parodia de un villano sorpresa. Su villanía siempre está cargada de humor y un alto nivel de absurdo, pero al mismo tiempo se siente un peligro real. Además, presenta una idea interesante entre Jerry y él: ambos son vistos como el villano o el obstáculo principal cuando se rehúsan a escuchar a otros y sus ambiciones (uno con buenas intenciones y el otro por sed de poder). Cuando Jerry crece y aprende, el villano no. Uno cambia y el otro encuentra un final de villano Disney.

Aunque los personajes principales están muy bien planteados y desarrollados, la película desafortunadamente desaprovecha a varios. Por ejemplo, Ellen es una osa que aparece prominentemente en el poster y su tiempo en pantalla es relativamente corto. Lo mismo ocurre con Conner y Nisha, colegas de la Dra. Sam que, aunque divertidos, se sienten desaprovechados. Afortunadamente no hay personajes molestos o irritantes, no hay apoyos cómicos forzados ni semejantes, pero sí hay cierta sensación de que muchos personajes podrían haber tenido una mayor participación.

LA ANIMACIÓN:  Quisiera dejar en claro que la animación no es mala. Es fluida, colorida, detallada, expresiva y llena de detalles interesantes. Por ejemplo, cuando los personajes humanos observan al mundo animal, los castores, osos, aves, ratones y demás tienen ojos y rostros más simples y menos detallados. Cuando Mabel entra en el cuerpo del castor y puede comunicarse con el resto de habitantes del claro, los ojos y rostros de los animales se vuelven más humanos y expresivos. Ese tipo de detalles están por todos lados, obligando a que uno realmente ponga atención al apartado visual y no solamente a los diálogos. Pero no es un estilo de animación que me agrade.

Desde hace ya varios años, Pixar ha estado experimentando con un estilo visual muy particular que se puede apreciar en películas como Luca y Turning Red; y desde el principio ha sido un estilo muy divisivo. Si bien nunca me ha resultado repelente, tampoco es un estilo que me guste. El diseño suele ser demasiado simplista, las expresiones faciales demasiado exageradas, los personajes se mueven como si fuesen personas hiperactivas bajo el efecto de 50 tazas de café y los rostros suelen estar fijos en una sola expresión. Hay escenas en que ese estilo funciona muy bien, pero me resulta algo difícil soportar una película entera. Aunque Hoppers presenta un caso curioso.

Como dije, la animación no es mala. Pero como comparte ese estilo tan peculiar, me costó trabajo aclimatarme a el. Y cuando lo hice ocurrió algo muy curioso. No solamente empecé a notar los detalles que mencioné antes, sino que además me di cuenta que esta película es diferente al resto de producciones con ese estilo de animación. No puedo decir que lo hayan perfeccionado, pero siento que Pixar está empezando a trabajar en su nueva animación para mejorarla y evitar los problemas que me causaban problemas. Los personajes a veces tienen expresiones demasiado exageradas, pero 1)solamente es a veces, en lugar de que pase en toda la película, 2) esas expresiones son reservadas para los personajes en los que funciona tener dichas expresiones y 3)hay un personaje en particular en la que ese tipo de expresión no solamente funciona, sino que encima tiene sentido de por qué tendría esas reacciones tan poco naturales.

Recapitulando, es un estilo de animación que por lo general no me agrada, pero supieron utilizarlo, controlarlo y mejorarlo para sacarle el mayor provecho, incluyendo ayudar a contar la historia de forma visual, mostrando la división entre el mundo humano y el animal de forma visual. Aún no está perfeccionada, pero siento que podríamos estar viendo el inicio del proceso de desarrollo de esta animación y eventualmente veríamos su verdadero potencial.

CONCLUSIONES FINALES: Aunque tiene un estilo de animación que (aún) no es totalmente de mi agrado y cuenta con un par de personajes que se sienten desperdiciados, es difícil negar que Hoppers es una excelente película. Logra tener una protagonista y un mensaje pro-medio ambiente sin sentirse que sermonea al público; la animación es enérgica y alocada, pero sabe tener un balance y darse momentos para respirar y reflexionar; los villanos no son lo que uno espera, sin que necesariamente haya un villano sorpresa. Pero lo que más me cautivó fue su manejo de los temas de superficialidad y artificialidad que maneja la película, la manera en que plantea ambas ideas y las desarrolla, creando un vínculo y reflejo narrativos entre la heroína Mabel y el antagonista Jerry. Es cierto que el concepto de un personaje sufriendo una transformación para entrar en un mundo nuevo y salvar animales no es nada nuevo, pero como toda obra, ser el primero no es tan importante como saber sacar provecho del concepto y saber contar una buena historia; y Hoppers supo sacarle provecho y convertir una historia conocida en una experiencia fresca y divertida. 8.5/10

Por José Emilio Reyes Rocher

Licenciado en Historia Cultural por el Instituto Mora, con una tesis enfocada en la representación de la infancia en el cortometraje de propaganda animado Education for Death: The Making of a Nazi, producido por Disney durante la Segunda Guerra Mundial. Y Maestro en Artes por la Universidad de Chapman con una tesis discutiendo la relevancia de los largometrajes de Kalimán como puntos liminales del cine mexicano. Poseo un blog donde redacto reseñas, opiniones y discusiones de, sobre y alrededor de películas y otros medios narrativos como series y videojuegos. También tengo un canal de twitch donde transmito videojuegos y en ocasiones discuto la realización de alguna película junto con algún análisis personal de la misma.