Por Ali López

INTERIOR . TEATRO ESPERANZA IRIS – NOCHE

La espera es eterna, pero la función empieza de inmediato. Es más, empieza antes de la tercera llamada. Tinieblas, el mítico luchador, hace aparición en el recinto, el público se vuelve loco, aplaude, vitorea; parece más la Arena Coliseo que el Teatro de la Ciudad. Alushe, ese pequeño compañero del luchador encapuchado de dorado y negro, sigue los pasos del homenajeado, la audiencia se vuelve más eufórica. Dan tercera llamada, y la inauguración se vuelve, ahora sí, oficial.

Un performance realizado por Remi Jackson y Los Payasos Negros, es el centro de atención. Brujas con nariz roja, danzan y recitan con un tono misterioso, poniendo a punto a todos los presentes; el terror comienza a recorrer todas la vertebras. Edna Campos toma la palabra, ella más que nadie sabe el esfuerzo que conlleva realizar el festival Macabro año con año, durante 13 ediciones. Pero se da tiempo de agradecer a todos, público, prensa y familia; a los invitados, al equipo de trabajo y a los patrocinadores. Ella misma, la organizadora de todas estas maniobras, culpable de traernos todas estas pesadillas, invita a The Killer Film al estrado. Experto en cine y lucha, es el adecuado para presentarnos al ya mencionado, y homenajeado, Tinieblas.

La audiencia nuevamente se cae a sus pies, a los de él, y su entrañable colega, también mencionado Alushe. No cabe de agradecimientos, de menciones, e historias por contar. Pero nos deja picados, invitándonos a su charla. Tinieblas se despide entre gritos del respetable, el pancracio se lleva en las venas.

Llega el momento que todo esperamos, la razón por la que aquí estamos, El Cine. Manuel Chernovetzky, co-director y co-escritor de “The Curse of Styria”, nos presenta su película. Habla poco, pero con entusiasmo. Nos cuenta que su película es completamente independiente, con dinero mexicano, húngaro y de otros lados. Habla de la obra primigenia, la novela que inspiró su cinta: Carmilla de Joseph Sheridan Le Fanu; y como buscaron retratar el erotismo que el texto remite.

FUNDIDO A NEGROS

“The Curse of Styria” (Mauricio Chernovetzky, Mark Devendorf, México-USA-Hungría, 2014) inicia, por fin en el teatro hay silencio. Pero la tensión es otro amigo que nos acompaña. La cinta nos narra una historia actualizada de la que es la primera novela de vampiros. Una chica, Lara (Eleanor Tomlinson), llega junto con su padre  el Dr. Hill (Stephen Rea) a un viejo castillo húngaro. Castillo situado en el lado Este de la cortina de hierro; es 1989. Styria es un sitio oscuro y extraño, con personajes violentos y misteriosos, que no hacen sentir muy a gusto a los forajidos. Lara conoce a Carmilla (Julia Pietrucha), en una situación por demás extraña. Su amistad traerá problemas personales y familiares a Lara. También será causa de problemas sociales; el pueblo y su gente, no parece ser lo mismo.

La fotografía y el arte del film nos envuelven de inmediato en una oscuridad perturbadora. La oscuridad permite a la mente sacar a relucir las cosas ocultas del inconsciente. El miedo primigenio a la oscuridad, es hasta ahora uno de nuestros temores recurrentes. Parece que esto lo saben muy bien los directores, pues con la oscuridad impregnada en la cinta, nos permite imaginar más cosas, que las que realmente se ven. Ese es, creo yo, el mayor acierto del film. En una época donde el cine de horror, terror y suspenso, se vuelve cada vez más explícito, “The Curse of Styria” apuesta por el simbolismo, por lo implícito. Chernovetzky y Mark Devendorf (el otro co-director y co-guionista) nos muestras siluetas y contraluces, a la par de un misterio que poco a poco se va revelando. Piezas sueltas de rompecabezas, que en su conjunto forman algo, pero que jamás vemos armadas a detalle. Todo tiene que suceder dentro de nosotros, en ese espacio oscuro que dejan, y nos brindan para hallar piezas sueltas. Me hizo recordar un excelente film europeo, poco conocido, pero que retrata perfecto el tema del vampirismo: “Valerie and her week of wonder” (Valerie a týden divu, Checoslovaquia, 1970). En ambos films, la mujer, la adolescencia y  todo lo que lo rodea, se retratan de manera misteriosa, simbólica y sublime.

Las actuaciones no pecan; cada uno de los actores se entrega por completo a su personaje, nos lo hacen creíble y palpable. El guion, y en general la cinta, se aleja de la moda de vampiros actuales. Son dos adolescentes dislocadas del mundo que las rodea, en busca de su identidad y el sentido de su vida, pero no van hablando de amor y moda. La tristeza y la poca adaptación que tienen a su entorno, son la parte profunda de sus acciones. El tema del amor se toca, pero con trasfondo más humano y discursivo. Tampoco se cae en el cliché clásico cuando se habla de vampiresas, el lesbianismo, el sexo y el morbo. Hay una relación personal, erótica y sexual entre Lara y Carmilla, pero la manera en que el tema se lleva es más sugestiva que explicita. Los cuerpos de las vampiresas explotados hasta el cansancio – tradición iniciada por la Hammer Films con Ingrid Pitt – ahora son velados tras vestidos de época, sombras y contraluces, que desatan más imaginación y sensualidad que el soft-porn acostumbrado.

“The Curse of Styria” es algo que no hay que perderse, el suspense y el cine de vampiros toman nuevos bríos con éste film. Los Fans no quedaran defraudados, la novela se respeta bastante, y el cine vampírico tiene un nuevo hijo prodigo.

FUNDIDO A NEGROS
FIN

 

Foto Ali López