Con ‘Tlatelolco’ Bolado busca despertar la curiosidad de los jóvenes

Noticine.com-Correcamara.com

Por fin se estrena la película “Tlatelolco, verano del 68”, de Carlos Bolado, tras no menos que dos sucesivos retrasos (debía llegar a los cines primero en noviembre del año pasado y luego en enero de este), y después de que con gran éxito los mexicanos vieran su siguiente trabajo, “Colosio, el asesinato”, el año pasado. Menos suerte tuvo -en la última edición del Festival de Morelia- esta particular versión de lo sucedido en vísperas de las Olimpiadas mexicanas del 68 en la Plaza de las Tres Culturas, cuando fuerzas militares y paramilitares dispararon a los manifestantes, con un número real de víctimas que aún hoy sigue sin conocerse.

Mientras su siguiente trabajo, “Colosio”, fue elogiado por la crítica, no ocurrió lo mismo con “Tlatelolco, verano del 68”, coescrito por Bolado con Carolina Rivera y Luis Felipe Ybarra, que fue considerado por algunos de los que lo vieron en Morelia como “demasiado centrado en la historia de amor” y no tanto en los sucesos trágicos de la plaza. El film narra la relación entre dos muchachos de distintas clases sociales, Félix (Christian Vázquez), estudiante de arquitectura en la UNAM, y Ana María (Cassandra Ciangherotti), matriculada en la Universidad Iberoamericana, que se enamoran y comparten el gusto por  la fotografía; su relación se verá envuelta en la turbulencia de los movimientos sociales y estudiantiles del 68, que dieron lugar a acontecimientos tan importantes como los de “Mayo del 68” en Francia o “La primavera de Praga” en Checoslovaquia.

En declaraciones a La Crónica de Hoy, el cineasta defiende su visión particular: “En el cine no se dan clases de historia, para eso están los libros. Cuando viene este movimiento social, las revoluciones, los movimientos políticos, se mueve el estrato social y se encuentra gente que no hubiese tenido ninguna razón de hacerlo, ahí empieza la trama, eso sucedió, no estoy inventando nada, porque en el movimiento pasaron miles de historias de amor, muchos niños nacieron. Gente que entrevisté me contó que nacía ese amor, porque se iban juntos a la guardia, se reían, sentían que iban a tomar el poder y soñaban con cambiar al país, y de repente volteaban y se querían, y estoy hablando de esto en mi película”.

“No soy un cineasta de respuestas, me gusta cuestionar yo a la audiencia”, resume Bolado, quien avanza que sobre lo filmado se ha elaborado una serie de TV que emitirá probablemente Once TV y que por su mayor duración narra más extensamente lo ocurrido en la masacre. Previamente hizo también un documental con testigos de los hechos. Todo ello, confiesa, para “despertar la curiosidad de los jóvenes, que no conocen bien la historia de México, porque no la han encontrado”.

El realizador revelado por “Bajo California, el límite del tiempo” ha llevado a cabo en los últimos años una trilogía de cine político-histórico, que se completa con la aún inédita “Los olvidados”, filmada en Bolivia por Damián Alcázar y los bolivianos Jorge Ortiz y David Mondaca, los argentinos Tomás Fonzi y Ana Celentano, y los chilenos Manuela Martelli, y Eduardo Paxeco, y que versa sobre el “Plan Cóndor”, elaborado por las dictaduras militares suramericanas para exterminar, con la asesoría de Estados Unidos, a sus opositores refugiados en otros países.

Ahora, Bolado pretende distanciarse completamente de esas películas para dirigir un film de animación en blanco y negro destinado al público infantil. “Ya hice mucha política, quiero filmar una película para niños, porque tengo un hijo. Es una cinta que habla un poco de la autoafirmación, de creer en uno mismo, de entender las dificultades de las parejas”.