El horror a la mexicana o ¿por qué nuestros mitos y leyendas no resultan taquilleras?
“El vampiro” (F. Méndez, 1957) logra una magnífica versión “a la mexicana” del mito de vampiro
“El vampiro” (F. Méndez, 1957) logra una magnífica versión “a la mexicana” del mito de vampiro
las consecuencias de la violencia y del desastre inmisericorde de la impunidad apenas comienzan a brotar.
sería imposible hacer un análisis completo de nuestro cine sin tomar en cuenta esta muy poco valorada etapa.
Las dos son propuestas maduras que no hacen gala de malabarismos sofisticados
dos modos de entender los mecanismos de la ficción y su relación con la realidad.
en ambas películas hay un problema latente, la autocensura.
adquiere una encantadora profundidad que nos permite participar de experiencias desconocidas
El guion resuelve efectivamente las contradicciones en el personaje
una obra independiente resulta fútil, apática y anticlimática: un verdadero desperdicio.
¿qué más se le puede pedir a Eastwood, más que seguir haciendo lo que le venga en gana?